Post també disponible en:
La DANA ha golpeado despiadadamente el municipio de Chiva, segando la vida de varios de sus convecinos y dejando muchas de sus calles cubiertas de escombros y barro; casas derrumbadas y calles destrozadas.
La localidad se ha convertido en la zona cero, el epicentro del desastre en la comarca de La Hoya de Buñol-Chiva; el cauce de su barranco, el del Poyo, con la fuerza de un imparable tsunami ha abierto una herida que tardará años en cicatrizar, o quizás nunca.
«Nos hemos quedado sin pueblo». Con esta terrible aseveración ha resumido la alcaldesa de Chiva, Amparo Fort, el estado de devastación y desastre de proporciones bíblicas generalizado en el que ha quedado buena parte de la localidad. «Estamos con una sensación contradictoria: por una parte estamos hundidos por lo que ha ocurrido, pero por otro lado la gente no se ha hundido y, especialmente la gene joven, se está volcando tanto de nuestra población como de pueblos de alrededor y hay verdaderas mareas humanas, sobre todo de gente joven, que nos están ayudando».
Y por encima de los incalculables daños materiales se encuentra además el irreparable número de víctimas mortales, ya que de momento y según fuentes oficiales, se cifran en siete las personas fallecidas a consecuencia de una inconmensurable riada que pasadas las cinco de la tarde del martes convirtió el centro del casco urbano, y muy especialmente el barrio de Bechinos, en un auténtico infierno que fue barrido por un tsunami.
.La alcaldesa también ha rogado este sábado «que dejen por favor de venir voluntarios porque nos es muy complicado gestionar este tema; y que no nos donen más víveres, porque en principio estamos servidos y lo único que nos sigue haciendo falta es el agua. Agradecemos enormemente su dedicación pero ahora mismo nuestro principal prioridad es intentar encontrar a las personas que tenemos desaparecidas».
Fotos: Inés García Sáez.
































Sé el primero en comentar