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Desde la Generalitat Valenciana recriminan al Gobierno central que ni el Ministerio de Transición Ecológica ni la Confederación del Júcar han inyectado un solo euro desde 2018 en trabajos e infraestructuras clave para minimizar el impacto de las riadas».
También le reprochan que se gastasen en 2024, antes de la DANA, 8,5 millones de euros en la mejora de la eficiencia energética del edificio sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar en Valencia».
«Ni el Ministerio de Transición Ecológica ni la Confederación del Júcar han inyectado un solo euro desde 2018 en trabajos e infraestructuras clave para minimizar el impacto de las riadas», mantienen desde el Consell, que reprochan al Ejecutivo central «que sí haya destinado, por ejemplo, 8,5 millones de euros para reformas en la sede de la CHJ en Valencia».
Desde la Generalitat Valenciana han criticado que al Ministerio de Transición Ecológica que, desde 2018 hasta octubre de 2024, «no haya invertido ni un solo euro en las obras de encauzamiento y acondicionamiento de ríos y barrancos en Valencia ni por supuesto en las ramblas donde se produjeron las trágicas riadas del pasado 29 de octubre en la provincia de Valencia».
«Sólo ha empezado a invertir de forma reactiva y únicamente para reparar los daños causados por la dana tras la catástrofe del 29-0. Nunca antes. De hecho, el Gobierno no ha invertido antes en la conservación y mantenimiento de estas ramblas, unas obras e inversiones que podían haber minimizado y reducido el impacto de las riadas», tal como han asegurado desde el Consell.
«No en vano, el Gobierno de Pedro Sánchez, a través del Ministerio de Transición Ecológica, ha licitado obras en la Comunitat Valenciana por valor de 378,6 millones de euros desde enero de 2018 hasta octubre de 2024 (justo antes de la riada), según datos de la Cámara de Contratistas de la Comunidad Valenciana. De ellos, únicamente 37,2 millones han ido destinados a actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Ni un solo euro de este montante fue destinado a trabajos e infraestructuras para reducir el riesgo de inundaciones en barrancos como el del Poyo».
Desde el ejecutivo valenciano han enumerado el dinero que se ha gastado desde el Gobierno central, de enero a octubre de 2024, antes de la Dana, que fue para actuaciones como:
- Sustitución de las luminarias de las farolas existentes en los embalses de Algar y Regajo por luminarias con tecnología Led. 25.524,96 euros.
- Sustitución de luminarias y luces de emergencia, baterías y carburadores de grupos electrógenos, mantenimiento de instalación eléctrica de las casad de administración: 48.375,80 euros.
- Trabajos de obra civil e instalaciones necesarias para la adecuación del modelo físico de la Presa de Beniarrés existente en laboratorio, para posibilitar la realización de las pruebas hidráulicas y de comportamiento de la incorporación de caudales 33.154,00 euros.
- Contrato Menor de Obras de reparación de fugas en tramos descendentes de sifones del canal de la margen izquierda del río Magro. 48.387,90 euros.
- Revisiones anuales de instalaciones eléctricas de las presas de Alicante y Bellús y adecuación de las mismas a la normativa vigente. 48.279,00 euros.
- Contrato Menor de Actuaciones de movilización de sedimentos en el Río Villahermosa, de fomento de la agricultura ecológica y actuaciones complementarias, T.M. de Ludiente. 47.974,81 euros.
- Obras de nuevo acceso al Sifón de Loriguilla (Valencia) 1.091.121,20 euros.
- Proyecto de adecuación integral de las oficinas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, O.A. en Alicante 346.854,61 euros.
«Es decir, la CHJ ha priorizado en 2024 sus inversiones en cuestiones menores (como la adecuación de unas oficinas en Alicante), y no en trabajos destinados a minimizar el efecto de las riadas; ni ha invertido ni un euro en obras antiriadas, ni por supuesto, en el Sistema de Alerta Temprana, un sistema que sí tiene otras confederaciones hidrográficas, como la del Ebro, y que según el propio Gobierno, es el único dispositivo de decisión que ‘salva vidas’ en caso de inundaciones y riadas. Todas estas inversiones clave las ha empezado a activar tras el 29 de octubre. ¿Por qué?», se preguntan desde la Generalitat Valenciana.
8,5 millones para el edificio de la CHJ en Valencia
Desde el ejecutivo valenciano también han reprochado «al Gobierno central, a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente que dirige Hugo Morán, que se gastase en 2024, antes de la DANA, nada más y nada menos que 8,5 millones de euros en la mejora de la eficiencia energética del edificio sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar en Valencia».
«En los años anteriores, la CHJ y el Ministerio incurrieron en el mismo error, es decir, dedicar el dinero a actuaciones no prioritarias, en lugar de destinarlo a obras antiriadas. La única licitación que aparece vinculada a los barrancos son las obras de emergencia por los daños causados por las lluvias entre marzo y mayo de 2022 en el barranco del Carraixet. El importe fue de 950.000 euros. Ni un euro más. Para el barranco del Poyo, nada. Para el barranco de La Saleta. Nada».
Desde el Consell recuerdan además que la CHJ «ya ha reconocido ahora, cuatro meses después de la riada y de forma oficial que la Ley de la Huerta (impulsada por el Botánico de Ximo Puig y Compromís) impidió ejecutar las obras del barranco del Poyo».
«El organismo de cuenca afirma esto en la documentación remitida a la comisión de investigación de la Dana del Ayuntamiento de Valencia. Esta documentación fue remitida hace dos semanas a la citada comisión. Además, el Gobierno reconoció también en 2021 que el proyecto de acondicionamiento del barranco del Poyo y del barranco de La Saleta también se habían paralizo por los recortes presupuestarios. Concretamente dijo por ‘falta de disponibilidad presupuestara’. Sin embargo, vemos posteriormente que sí había dinero para afrontar las obras, ya que se han gastado muchos fondos en trabajos no prioritarios, como el acondicionamiento energético de la sede de la CHJ en Valencia (se adjunta pantallazo del documento del Ministerio sobre la paralización de los proyectos del Poyo y la Saleta)».
«La CHJ, sólo después del 29 de octubre, ha invertido en obras de emergencia unos 84 millones de euros; los trabajos son en su mayoría para reparación de los daños causados en las distintas infraestructuras hidráulicas de la cuenca del Júcar», finalizan desde el Consell.

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