Ens Uneix apoya a Mar Chordá después de la reapertura del caso de acoso por parte de un concejal del gobierno de Alzira

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La vicepresidenta de la Diputación de València y portavoz de Ens Uneix, Natalia Enguix, advierte que “mirar hacia otro lado ante una denuncia de acoso no es neutral, sino una forma de complicidad institucional”.

Enguix también reclama voluntad política a partidos “supuestamente democráticos y progresistas” para proteger la víctima y apartar el investigado por acoso”

«Mirar hacia otro lado cuando una mujer denuncia una situación de acoso no es una posición neutral, sino una forma de complicidad institucional». Así se ha expresado la vicepresidenta de la Diputación de València, diputada de Igualdad y portavoz de Ens Uneix, Natalia Enguix, este viernes durante la rueda de prensa celebrada en el Ayuntamiento de Alzira, en la cual ha reiterado públicamente el apoyo de la formación a la regidora de Alzira Mar Chordá. 

Enguix ha realizado estas declaraciones después de conocerse la reapertura de la causa judicial contra el teniente de alcalde y portavoz de UCIN, Enrique Montalvá, investigado por un presunto delito de acoso, después de que el Juzgado de Instrucción número 4 de Alzira haya estimado los recursos presentados por la Fiscalía y por la propia denunciante.

La jueza ha acordado la práctica de nuevas diligencias de instrucción, entre ellas la ratificación de la denuncia por parte de Mar Chordá, la declaración del investigado y de varios testigos, así como la ampliación de la denuncia realizada por Chordá. La causa se investiga inicialmente en el marco del artículo 173 del Código Penal, sin perjuicio de una calificación distinta en función del resultado de la instrucción judicial.

Durante la rueda de prensa, Mar Chordá ha expuesto el contexto en que decidió interponer la denuncia, señalando que antes de acudir a la vía judicial «actuó con responsabilidad institucional» e intentó resolver la situación en el ámbito interno, informando el alcalde de Alzira y la primera teniente de alcalde de los hechos que estaba sufriendo.

La regidora ha explicado que, lejos de activarse mecanismos de protección o protocolos de igualdad, «fui apartada del gobierno municipal y se me retiraron todas las competencias», una decisión que, según ha relatado, se adoptó con el visto bueno de su partido de entonces y que contribuyó a su aislamiento político e institucional.

Chordá ha denunciado así mismo que, mientras ella era expulsada del ejecutivo local, «la persona denunciada no solo se mantuvo en el gobierno, sino que asumió nuevas responsabilidades», y ha criticado que se haya trasladado a la ciudadanía la idea que el caso estaba cerrado cuando, tal como ha recordado, «el procedimiento judicial seguía en marcha», una circunstancia que ahora —ha subrayado— queda acreditada con la reapertura de la causa.

La vicepresidenta de la Diputación ha recordado que ya en enero de 2025 defendió y apoyar a una moción en la Diputación de València para instar el Ayuntamiento de Alzira a garantizar un entorno laboral seguro y respetuoso que permitiera a Mar Chordá ejercer sus funciones como cargo electo, una iniciativa que fue aprobada pero que no contó con el apoyo de PSPV, Compromís ni Vox.

Enguix ha advertido que los partidos que se definen como progresistas y feministas tienen una responsabilidad añadida para actuar con coherencia, especialmente cuando los hechos afectan socios de gobierno, y ha insistido que la defensa de la igualdad no puede quedarse en los discursos ni supeditarse a cálculos políticos. La vicepresidenta ha insistido en que “el que estamos pidiendo es una cuestión de voluntad política: que se aparte al regidor supuestamente acosador y se proteja a Mar, la víctima. Pedimos dignidad política y que se posicionen a favor de una mujer que ha sufrido acoso” porque, ha lamentado que, a pesar de ese pronunciamiento institucional de la Diputación, el Ayuntamiento de Alzira continúe sin ofrecer una respuesta clara y efectiva, y ha denunciado que la regidora denunciando haya sido apartada de sus responsabilidades políticas mientras la persona investigada ha continuado formando parte del gobierno local.

Natalia Enguix ha señalado también que este caso se enmarca en un contexto más amplio en que, a escala estatal, se están conociendo situaciones parecidas en que las organizaciones políticas optan para proteger estructuras de poder en lugar de situar las víctimas en el centro, y ha reiterado que la defensa de la igualdad no puede quedarse en los discursos ni depender de cálculos políticos.

Finalmente, Enguix ha reiterado el apoyo de Ens Uneix a Mar Chordá y ha reclamado a las instituciones implicadas que actúen con responsabilidad, transparencia y respecto a las víctimas, sin deslegitimar las denuncias ni convertirlas en un problema político, porque —ha subrayado— la igualdad y la dignidad de las mujeres tienen que estar siempre por encima de cualquier pacto de gobierno.

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