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Se produjo el pasado sábado y requirió la intervención de efectivos de la Guardia Civil.
El Sindicato vuelva a exigir a la Conselleria de Sanidad que ponga en marcha todos los mecanismos necesarios para prevenir este tipo de incidentes.
El Sindicato de Enfermería, SATSE, quiere mostrar su rechazo a la agresión verbal con amenazas sufrida por una enfermera y otras profesionales sanitarias el pasado sábado, 4 de julio, en el centro de salud de Villar del Arzobispo (Valencia) en el ejercicio de sus funciones.
Según la información recabada, un paciente accedió al centro sanitario en un evidente estado de agitación, manifestando amenazas de autolesionarse y manteniendo una actitud hostil hacia los profesionales presentes y los usuarios que en aquel momento se encontraban en el centro. Durante el incidente, el individuo se dirigió de manera agresiva al personal del centro, profiriendo amenazas e insultos que generaron una situación de tensión, miedo e inseguridad entre las trabajadoras que se encontraban prestando asistencia sanitaria y provocó que tuvieran que refugiarse en una consulta hasta la llegada de la Guardia Civil.
Las profesionales afectadas actuaron en todo momento con la máxima responsabilidad y profesionalidad, intentando gestionar una situación compleja y preservar tanto la seguridad del paciente como la del resto de usuarios y trabajadores presentes en las instalaciones.
SATSE manifiesta su más absoluta condena ante cualquier tipo de violencia, ya sea física o verbal, contra los profesionales sanitarios. Estas conductas son inaceptables y no pueden formar parte de la realidad cotidiana de quienes desempeñan una labor esencial al servicio de la ciudadanía.
El Sindicato ha reclamado a la Dirección del Departamento de salud de Arnau-Llíria, al que pertenece el centro de salud de Villar del Arzobispo, una reunión urgente del Comité de Seguridad y Salud Laboral para tratar el tema de esta agresión.
El Sindicato de Enfermería lleva desde hace años realizando sucesivas actuaciones informativas y de concienciación social y profesional para reducir todo lo posible el número de agresiones físicas y/o verbales a las enfermeras y enfermeros. La última campaña puesta en marcha, bajo el lema “Stop agresiones. Nada justifica una agresión”, alertaba de que cada día, se producen en España en torno a 55 agresiones a enfermeras y enfermeros, o lo que es lo mismo, más de 20.000 al año.
Asimismo, el Sindicato ha reclamado a la Conselleria de Sanidad la adopción de medidas eficaces para reforzar la seguridad en los centros de salud, garantizar la protección de los trabajadores y ofrecer apoyo psicológico y jurídico a las personas que sufran episodios de violencia durante el desempeño de su trabajo. En este sentido, se hace necesario la implantación de un “botón del pánico”, como cuentan otras comunidades, para que los sanitarios puedan ponerse en contacto directo con las fuerzas de seguridad del Estado.
Los profesionales sanitarios merecen desarrollar su labor en un entorno seguro y libre de amenazas. Ninguna agresión debe ser normalizada ni quedar sin respuesta.
Por ello, mostramos nuestro apoyo y solidaridad con las trabajadoras afectadas y reiteramos nuestro compromiso en la defensa de unas condiciones laborales seguras y dignas para todos los profesionales de la Sanidad.
