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Un empate a cero goles y con sensaciones de dar «buena imagen» ha sido el resultado del estreno del CD Buñol contra el San Marcelino a domicilio.
Al inicio del partido les ha costado entrar en dinámica a los blancos, pero poco a poco han ido a más y desde el minuto 15 de juego han dejado claro quien iba a llevar la batuta del partido. Apenas han sabido hacerles daño a los locales, al contrario de los de Ortí, quienes desde la sala de máquinas supieron atacar los puntos débiles de los visitantes.
Algo que habla mucho de la buena y satisfactoria faceta ofensiva es la buena cantidad de saques de esquina materializados por los locales. Además y lamentablemente para los intereses del Buñol, a pesar de tener ocasiones claras, de uno contra uno, no se pudieron hacer efectivas ni definir.
En la segunda mitad la tónica fue parecida, sólo que los de San Marcelino comenzaron a controlar más las embestidas de los de La Hoya y diluyeron bastante el sólido juego local conforme pasaba el tiempo. Una jugada que también ha marcado el partido ha sido cuando el colegiado ha amonestado con doble amarilla a Nacho Lozano, por un posible penalti que le hacen y el árbitro lee como que se ha dejado caer; acción lamentable y muy polémica dejando al equipo con uno menos. Eso ha hecho que Álvaro cambie el esquema 4-3-2, con ese vacío de expulsión en el centro del campo.
El equipo los últimos minutos lo intentó, adelantando líneas y eso hizo que los visitantes pudiesen hacer más daño, pero relativo y sin mayor influencia en el luminoso. De hecho Javi, el cancerbero del CD Buñol, no ha tenido que hacer ninguna intervención destacable.
Al final suman un punto que «sabe a poco» y esperan «recuperar gente e ir a más», en palabras del míster, para hacer lo que se quiere y espera, mejorar y hacer viables jornada a jornada el equipo. Informa, Raúl Miralles Lacalle @raulmks

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