Una vez constatadas las posiciones «antagónicas» de sus socios de gobierno —Esquerra Unida y Partido Socialista— sobre el modo más adecuado de sacar rédito económico a la Tomatina en los próximos años, los máximos responsables de Izquierda Alternativa de Buñol (IAB) han querido realizar un llamamiento público a la «sensatez» y a trabajar por el consenso, «algo que debe ser la seña de identidad de nuestro gobierno», tal como ha afirmado el coordinador local de la citada formación, Pepe Renovell, declaraciones que ya adelantó este periódico en su edición impresa.
«Si tanto el Partido Socialista como Esquerra Unida se hubiesen molestado en pedir opinión a quienes fuimos pioneros en plantear que la Tomatina se tenía que regular y dejar de ser un lastre económico, hubiesen caído en la cuenta de que ambas propuestas son perfectamente compatibles, con el consiguiente ahorro de una absurda polémica que no aporta absolutamente nada a los intereses de nuestro pueblo», han añadido desde IA.
Abundando en la cuestión, desde Izquierda Alternativa se explica que fueron ellos «los primeros en plantear opciones viables para lograr ingresos económicos durante la celebración de la renombrada fiesta del tomate». Así, Pepe Renovell se ha referido a la campaña electoral de 2011 para recordar que fue «entonces, fecha en la que a nadie parecía preocuparle este asunto», cuando la citada formación publicó su boletín AlaIzquierda un plan «en el que se recogían once medidas encaminadas a hacer la fiesta rentable y sostenible».
«Dentro de estas once medidas contemplamos todas las opciones, incluidas las que ahora defienden nuestros socios de gobierno de manera antagónica. Es decir, el cobro de entrada a través de identificación visible y la explotación pública (que no privada) de las zonas de aparcamiento habilitadas al efecto. Medidas que, dicho sea de paso, deberían haberse puesto en práctica este año tal como propusimos en el seno del gobierno», como ha apostillado el coordinador local de Izquierda Alternativa.

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