Rafael Casero: «El objetivo del trabajo es explicar al profano los símbolos del campo santo de Buñol»

El autor del trabajo, el buñolense Rafael Casero.
El autor del trabajo, el buñolense Rafael Casero.

El autor del trabajo, el buñolense Rafael Casero.
El autor del trabajo, el buñolense Rafael Casero.

V. Montó. Buñol.
Como ya publicó tucomarca.com en su última edición impresa para La Hoya de Buñol-Chiva, el siempre inquieto, Rafael Casero ha sacado a la luz una guía rápida referida a la simbología masónica en el cementerio de Buñol, un texto  que, a su vez, ha cristalizado en un recomendable libro que se presentará el próximo mes de junio. La inquietud por ampliar conocimientos y su reconocido amor por su pueblo han sido el motor de este trabajo que ha puesto a prueba su más que envidiable capacidad creativa.
— PREGUNTA: ¿Qué es lo que ha motivado esta detallada investigación? ¿Cómo nace?
— RESPUESTA: En realidad, el gusanillo nace de una visita que hacemos con Juan Medard, un trabajador del Ayuntamiento de Buñol, quien me comenta que hay una serie de signos en el cementerio que no conoce. A partir de este momento observamos una serie de símbolos que yo tampoco conocía, por lo que decidimos realizar una investigación de campo que incluye la realización de muchas fotografías para determinar el origen de esas lápidas y de la citada simbología.
— ¿Ha mantenido en el pasado algún tipo de relación con este mundo de la masonería o le era totalmente desconocido?
— El conocimiento que tenía yo del tema antes de esta investigación es un poco el de andar por casa o el que pueda tener cualquier persona a nivel usuario. Todos conocemos las esvástica de los Nazis, el símbolo de la UGT con las manos entrelazadas o el pentáculo que utiliza el Partido Comunista de España como anagrama, entre otros.
— ¿Cuál es el objetivo que se marca con este intenso trabajo?
— Esto nace de la historia que estamos potenciando desde hace meses como Buñol se vive, Buñol se habla o Buñol se come. Lo que se quiere es rescatar en la medida de lo posible lo que tenemos en nuestro pueblo, prestando especial atención al patrimonio cultural con el que contamos. Yo entiendo que este pedazo de cementerio que tenemos es muy interesante desde el punto de vista de los maestros masones, de concentración de signos, de grandes obras arquitectónicas… También hemos hablado, por ejemplo, de la tumba del constructor del cementerio en la que se emula, con las dos torres que se ubican alrededor del nicho, las Torres de Merkart o las torres de Hércules. Yo creo que todo esto empieza a coger una determinada importancia tras el acto-homenaje que se realizó en 1995 siendo alcalde de la villa Andrés Perelló y en el que estuvieron presentes las cuatro logias de España. A partir de ahí, como comentaba un periodista francés, es cuando nos hemos enterado un poco de todo esto, el acto en cuestión era muy importante. Todo esto se comenta en el extranjero, pues parece que aquí en nuestro país se le ha dado poca importancia a los sucedido.
— ¿Cuántos grandes maestros venerables hay enterrados en Buñol?
— Hay que decir que cada maestro va teniendo su reconocimiento a través de los signos.  En Buñol hay dos maestros venerables de grado 20 o maestros de todas las logias provinciales que son los que están enterrados en lo que hemos denominado la Torre Jakin que emula la torre del templo de Salomón. Sí que hay maestros que se siguen enterrando, aunque no disponemos de un censo que nos indique cuántos maestros masones hay actualmente. Lo que sí es cierto es que hay dos maestros enterrados en la parte nueva del cementerio con su plomada, su escuadra, su compás… Ambos están fuera del corazón masónico donde hay una grandísima concentración de tumbas masonas y de maestros masones. Cada vez que vemos una lápida con una escuadra o un compás sabemos que estamos hablando de un maestro masón.
— ¿Qué significa ser masón en el siglo XXI?
— Masón es una palabra de origen francés que significa albañil. Nosotros lo que hemos hecho es esta guía rápida una explicación de la simbología masónica y no un análisis sobre si es una corriente filosófica o una doctrina filantrópica o humanista. Sí que es verdad que en el libro que se editará en breve se analiza un poco mejor lo que es la masonería, lo que ha sido, lo que puede ser o lo que será. Aquí en Buñol desconocemos si hay quedadas a las doce del mediodía pues, a diferencia de las brujas, se da una gran importancia a la simbología egipcia y al dios Ra. En esta guía hemos editado los nombres, hemos hablado de la simbología y creemos y entendemos que este es un patrimonio cultural buñolero que hay que mantener y conservar en mejor estado. Hay que cuidar esas lápidas que están a punto de caerse o aquellas en las que las inscripciones  se están perdiendo.
— Como nos comentaba, esta guía se ha realizado en un tiempo récord de apenas tres meses. ¿Qué es lo que más ha costado en todo este proceso?
— Empezar un libro al revés, que es lo que realmente hemos hecho, es muy complicado. Para hacer un puzle necesitas todas las piezas. A su vez, cuando le das forma debes procurar hacerlo del modo que resulte interesante y atractivo. Lo que se tiene que hacer es unir las piezas, que cuadren y que el puzle salga. Lo que más nos ha costado ha sido analizar y descubrir lo que estábamos viendo, así como reflexionar lo que teníamos delante y su significado. Nos hemos fijado en los detalles que tienen un gran significado para la masonería.
— ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?
— Todo este trabajo está lleno de curiosidades. Ha sido una sorpresa continua, algo que ocurre cuando no tienes conocimiento alguno de lo que investigas. Cuando ves determinados símbolos tienes que empezar a investigar y a leer. No en vano, en ninguno de los casi 20 libros que he leído sobre esta materia se habla de la simbología, sino más bien de las reuniones, de ese lenguaje especial que tienen o de los objetivos. Sin embargo, no se explica lo que se quiere decir con cada símbolo. Sí que se abunda en las joyas y determinados aspectos como la importancia de determinadas flores y elementos, algunos de ellos prohibidos durante la etapa franquista.
— Esta es una guía de 67 páginas que ha cristalizado en un libro con una mayor profundidad.
— Sí. Este es un extracto de lo que es el libro base. El libro base es un trabajo más serio. Esta guía busca explicar los símbolos y poder ir al cementerio de Buñol y conocer lo que significan determinadas escenificaciones como una columna rota intencionadamente, una serpiente, una corona de espinas, una rama de acacia, una calavera con dos tibias cruzadas, etc. Toda esta simbología nos ha costado descubrirla y analizarla. El objetivo no es otro que el de explicar al profano lo que significa cada símbolo masónico del campo santo de Buñol.
— Todo autor tiene cierta inquietud sobre la acogida que pueda llegar a tener su trabajo. ¿Qué espera usted del mismo?
— La verdad es que sorprende la expectación que ha causado tanto la guía como el libro. Nos han llamado de varios medios de comunicación, tanto prensa como radio y televisión. Sin embargo, nosotros no teníamos ningún objetivo marcado. A pesar de todo, nos da la sensación de que está provocando cierto interés tanto en el ámbito buñolero como fuera.
— Este trabajo, que ya se puede encontrar en las librerías de Buñol y algunas de Valencia, nos comentaba que ha supuesto un esfuerzo mental al igual que también económico, ¿no?
— Yo no me dedico a esto, pues lo mío es el ámbito jurídico. Es por este motivo por el que he tenido que robar muchas horas al sueño para poder sacar un trabajo adelante. La recompensa es el apoyo y el ánimo que te da la gente. Desde el punto de vista económico, nosotros hemos soportado el coste tanto de la guía como del libro. Si tras la venta recuperamos la inversión nos daremos por satisfechos. En cualquier caso, su tenemos alguna ayuda en el futuro para otras ediciones será bienvenida.
— ¿Dará continuidad en el futuro a trabajos de este tipo?
— Nosotros estamos intentando desde hace meses desarrollar iniciativas como Buñol se habla, un foro a través del cual pretendemos recuperar la forma de hablar propia y del pasado. En apenas cincuenta días hubo más de 73.000 entradas, una cifra que es una auténtica barbaridad. Ahí tenemos más de 2.000 páginas para hacer un trabajo sobre nuestra forma de hablar. Lo importante es hablar de nuestro pueblo desde un punto de vista cultural. Me llama la atención que la gente siga aportando comentarios e ideas.
— ¿Algún agradecimiento especial?
— En principio a Juan Medard, pues fue él quien despertó ese gusanillo y quien me hizo a mano alzada un plano de la distribución de las tumbas. Él conoce muy bien el cementerio, por lo que inmediatamente nos pusimos a trabajar. También quiero citar a Sonia RS, quien ha realizado varios vídeos-demo sobre el tema. No hay que olvidar a la Biblioteca Municipal y a Francis Ruiz, quienes nos han ofrecido la posibilidad de presentar el libro el próximo mes de junio en esta gran infraestructura cultural.

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