
Como se ha destacado desde el consistorio, los valores que inculcó a su querido nieto han sido un ejemplo a seguir para el resto de chivanos, unos valores que, como bien decía el propio Ponce, “han sabido sacar lo mejor de mí, recordándome día a día que para cumplir mi sueño de ser torero no debía olvidarme nunca de, ante todo, ser una buena persona”.
«Se nos ha ido un ciudadano ejemplar, una bellísima persona, un vecino al que siempre le estaremos agradecido por fomentar y difundir los valores tradicionales de Chiva dentro y fuera de nuestro país, a través de la figura de Enrique Ponce, de quien fuera su mentor y descubridor», añaden desde el ente local.
Familiares, amigos y vecinos despidieron a Don Leandro en un multitudinario funeral en el que sus nietos portaron el féretro a hombros desde su domicilio hasta la iglesia parroquial.
Desde el Ayuntamiento se ha querido mandar el más sentido pésame a la familia y agradecerle todo el cariño que siempre ha tenido hacia el pueblo.

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