Opinión: «Pilar se ha ido pero ‘Gatunos de Buñol’ continúa con su legado», por Asociación Gatunos de Buñol

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El día 7 de febrero de 2023 falleció Pilar Polvoreda Pascual.

Pilar, nació en Gandía y vivió los últimos 33 años en Buñol. Fue una de las fundadoras y primera Presidenta de la Asociación Gatuna de Buñol que se constituyó el 21 de septiembre de 2017 denominada oficialmente “Gatunos de Buñol”.  

Pilar pertenecía a ese grupo de personas que han sido denominadas voluntariados o gestores de colonias felinas. Son personas que realizan un trabajo desinteresado, altruista, empleando gran parte de su tiempo y dinero para mejorar la vida de los gatos comunitarios de su pueblo sin cobrar nada por ello. La actividad de la asociación consistía, y consiste, en alimentar y cuidar de forma continua y responsable a los gatos que viven en los espacios urbanos y periurbanos de Buñol, limpiar y mantener las instalaciones donde se albergan en condiciones higiénicas, capturar y esterilizar al mayor número posible para intentar controlar que no aumenta más su población, recoger y cuidar a los enfermos y heridos para evitar su sufrimiento y por último buscar o facilitar las adopciones de aquellos  gatos que sean sociables. Los gatos de colonia en general tienen un carácter poco sociable y normalmente no son susceptibles de ser adoptados por lo que se dejan en su hábitat natural de donde se recogieron según el consejo de los diferentes especialistas.

El voluntariado es la pieza clave o esencial en el programa municipal del control de las colonias felinas.

Estas labores son los propósitos o la finalidad con la que se creó la asociación Gatunos de Buñol. Otros fines de la asociación en la actualidad es promover la sensibilización social para la protección y defensa de la vida de los gatos callejeros y evitar el abandono de los gatos criados “en casa”o de sus camadas. 

Esta actividad no está exenta de sinsabores y a menudo y dada la ausencia de un programa municipal de gestión de las colonias felinas, pueden llegar a ser una fuente de críticas, incomprensión y protestas que derivan en no pocos conflictos con los vecinos. 

Los gatos callejeros en realidad son responsabilidad de los Ayuntamientos que en general son atendidas de forma altruista por organizaciones de defensa de los animales. Los ayuntamientos, como el de Buñol, colaboran dando subvenciones económicas y cediendo locales para albergar a los gatos recogidos bien por estar enfermos, recién operados o bien hasta que se les encuentre un hogar. Sin esta labor totalmente gratuita y desinteresada de los voluntarios o gestores de las colonias felinas, el ayuntamiento no podría gestionar las colonias felinas, muchas veces son incomprendidos por la Sociedad. Su labor está regulada en la Ley 45/2015.

Los gestores de las colonias felinas no deberían asumir unos gastos que no le corresponden como: pienso, desparasitaciones, visitas veterinarias, gasolina, etc. Pero a pesar de la valiosa y crucial ayuda del ayuntamiento, no suele ser suficiente y terminan poniendo dinero de sus bolsillos para medicamentos, mejoras de los locales y compra de pienso y medicamentos.

Las colonias felinas (agrupaciones de los gatos comunitarios o callejeros) deberían estar censados, identificados y esterilizados (a los cuales se les marca con un corte tipo muesca en la oreja izquierda para saber que ya están esterilizados y evitar así tener que capturarlos de nuevo). Hay que tener en cuenta que entre los gatos callejeros están los gatos abandonados, extraviados y los que se salen de sus casas (este grupo sí que son sociables ya que viven o han vivido con personas). Para reducir el número de este grupo son importantes las campañas de concienciación ciudadana en materia de tenencia responsable de los gatos “de casa”.

Cualquier persona que no puede atender a gatos callejeros porque entonces se pueden crear focos insalubres por acúmulo de suciedad o parásitos como pulgas. Por ejemplo, la alimentación no se debe dejar directamente sobre el suelo sino sobre recipientes que deben ser retirados, una vez consumido a la hora y los espacios de alimentación deben ser limpiados periódicamente. La cantidad de comida se debe ajustar al número de animales de la colonia (por lo que es importante tener un censo de las distintas colonias). Para atender o alimentar a los gatos callejeros se debe solicitar y obtener la autorización como persona colaboradora.

Para el control sanitario de las colonias felinas primero se debe de realizar un censo que tenga en cuenta a todos los gatos (asilvestrados, colonias, protectoras y de particulares). Dada la escasez de medios económicos de los que en general se dispone se deben priorización las actuación: colonias conflictivas, peligrosas o que hayan recibido quejas. Se debe luchar contra el abandono y tenencia responsable de los gatos “de casa”. Lo ideal sería crear protocolos de desparasitación (interna y externa), vacunación y controles sanitarios de las colonias. Si no se puede separar los animales positivos no vale la pena invertir dinero en pruebas sanguíneas para determinar las enfermedades víricas. Con el dinero justo lo más importante es esterilizaciones, desparasitación y dar de comer. Se deben capturar todos los gatos y esterilizarlos. El mayor éxito de los programas  de control del número de animales se da cuando se realizan programas de captura y retirada en el mismo lugar de la captura tras la recuperación de la cirugía (junto a los programas de adopción y eutanasia de los animales gravemente enfermos, irrecuperables o portador de enfermedades infecciosas graves).

En un principio la asociación gatunos de Buñol empezaron cinco personas quedándose al poco tiempo poco menos que la mitad de media docena para recoger, cuidar, limpiar, alimentar y sanar a los gatos callejeros de Buñol. Valga como reconocimiento a Pilar Polvoreda Pascual recientemente fallecida y para estas pocas personas que le acompañaron y continúan con su labor cogiendo de esta manera el relevo, saliendo cada día por las calles a cuidar a estos  gatos callejeros y abandonados, teniendo  como única recompensa la satisfacción de procurarles un mayor bienestar.

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