Los arzobispos eméritos Carlos Osoro y el utielano Antonio Cañizares participarán en el cónclave para elegir al nuevo Papa

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El Papa Francisco con el arzobispo Antonio Cañizares. Foto: Iglesia Actualidad.

Tras el fallecimiento del Papa Francisco este lunes, 21 de de abril, a los 88 años a causa de un ictus, la Iglesia Católica entra en una nueva etapa marcada por el simbolismo, la expectación y la historia. Con el funeral del pontífice previsto para el próximo sábado, 26 de abril, y con el cónclave fijado para el lunes, 5 de mayo, todas las miradas están puestas en el Colegio Cardenalicio, responsable de elegir al nuevo Santo Padre.

Entre los cardenales con derecho a voto se encuentra el arzobispo emérito de Valencia, Antonio Cañizares Llovera, de 79 años de edad, quien entra por poco dentro del límite de edad establecido por el Vaticano para participar en la elección.

Antonio Cañizares, nacido en Utiel (Valencia), ha sido una figura clave en la Iglesia española en las últimas décadas. Fue obispo de Ávila, arzobispo de Granada y Toledo, y prefecto de la Congregación para el Culto Divino en el Vaticano antes de ser designado por el propio Francisco como arzobispo de Valencia, cargo que ocupó hasta 2022. Cercano al pensamiento de Benedicto XVI, fue nombrado cardenal en 2006.

Junto a él participarán otros cardenales españoles como Juan José Omella (Barcelona), José Cobo (Madrid), Ángel Fernández Artime (rector mayor de los Salesianos) y Carlos Osoro, arzobispo emérito de Madrid.

Carlos Osoro, arzobispo emérito de Madrid, y Antonio Cañizares.

Este último se perfila como uno de los nombres con mayor proyección internacional dentro del grupo de habla hispana. Nacido en Cantabria en 1945, Osoro ha sido arzobispo de Oviedo, Madrid y Valencia. Fue ordenado sacerdote en 1973, tras estudiar Magisterio, Pedagogía, Matemáticas, Filosofía y Teología. Su estilo pastoral, cercano, dialogante y evangélico, le ha valido el apodo mediático de “el Papa Francisco español”. Fue creado cardenal por Francisco en 2016 y se le considera uno de los purpurados ideológicamente más afines al pontífice fallecido.

Mientras tanto, la Archidiócesis de Valencia ha decretado luto oficial hasta el 29 de abril en señal de duelo. El arzobispo Enrique Benavent ha recordado los gestos de cercanía que Francisco tuvo con la diócesis, especialmente tras la DANA  que afectó a la región. Entre los homenajes previstos, se celebrará una misa solemne por el alma del Papa el 5 de mayo a las 19,00 horas en la Catedral de Valencia, además de misas de difuntos en parroquias, templos y comunidades religiosas. También se tocarán las campanas en señal de luto los días más significativos.

El mundo católico espera con emoción el desenlace del cónclave, en el que se necesitará una mayoría de dos tercios entre los cardenales electores para alcanzar la esperada fumata blanca.

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