Post també disponible en:
Alborache ha vivido con intensidad y entusiasmo sus días grandes de fiestas, marcados por la devoción a sus patrones San Jaime y Santa Ana, y por una programación pensada para todos los públicos, donde la música, la tradición y la convivencia han sido protagonistas.
Miércoles 23 de julio: diversión para todos
La jornada arrancó con una refrescante jornada de puertas abiertas en la piscina municipal, donde los hinchables hicieron las delicias de mayores y pequeños. Más tarde, el Auditorio acogió un animado taller de gimnasia y risoterapia, gracias a la colaboración de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Alborache. Para cerrar el día, el ya clásico cine a remojo ofreció una noche mágica a la fresca.
Jueves 24: fiesta a pesar de la lluvia
Aunque la lluvia obligó a suspender los actos vespertinos, la fiesta no se detuvo. Por la noche, la Asociación de Comerciantes de Alborache organizó una sabrosa cena popular con el tradicional concurso de tortilla y ajoaceite. El espectáculo de Liz Dust arrancó carcajadas y ovaciones con su carisma y cercanía. La noche culminó con la cordà, a cargo de la Asociación de Coheteros de Alborache, en su emblemático emplazamiento.
Viernes 25: solemnidad, tradición y música
El Día de San Jaime comenzó con el tradicional volteo de campanas. La Solemne Eucaristía fue concelebrada por cinco religiosos, entre ellos el obispo auxiliar de Valencia, D. Fernando Enrique Ramón Casas, y acompañada por el Coro Vicente Montesinos. A mediodía, una vibrante mascletà en la Plaza de España hizo temblar de emoción al pueblo. Por la tarde, la procesión en honor a San Jaime reunió a centenares de vecinos y visitantes.
El Ayuntamiento ha querido agradecer la implicación de todos los colectivos: grupos de danza, festeros, niños de Primera Comunión, la Real Orden de Caballeros de Santa María del Puig, representantes institucionales de poblaciones vecinas, la SIM La Primitiva de Alborache, portadores del santo, y todos los vecinos que hicieron posible una jornada tan especial.
Por la noche, el Auditorio José María Cervera Collado acogió una espectacular Noche de Zarzuela, con la participación de la SIM La Primitiva de Alborache, el coro de la SIUM de Rafelbuñol y los solistas Nuria García Arrés (soprano) y Manuel de Diego (tenor). El broche final lo puso un imponente castillo de fuegos artificiales desde la Plaza de España.
Sábado 26: Santa Ana y Día de las Paellas
La festividad de Santa Ana, patrona de los abuelos, comenzó con una emotiva Eucaristía cantada por el Coro Parroquial Santa Ana, seguida de una comida de hermandad para los mayores en el merendero San Jaime, donde reinó el cariño y la alegría.
Por la tarde, llegó uno de los momentos más esperados: el Día de las Paellas, que congregó a más de 800 personas en el polideportivo municipal. Decoraciones originales, humor y mucha creatividad protagonizaron esta cita gastronómica y festiva. La música tomó el relevo en el Auditorio con una orquesta para todos los públicos, seguida por una animada sesión de DJ Rubén Diéguez, que convirtió la noche en una auténtica fiesta hasta el amanecer.
Con la primera luz del día, el Canto de la Aurora recorrió las calles, cerrando con espiritualidad y emoción unas jornadas festivas inolvidables.
































Sé el primero en comentar