AVA-Asaja pide que la Ley del Cambio Climático obligue a los importadores a publicar su huella de carbono

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La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) exige que la Ley del Cambio Climático y Transición Ecológica obligue a las compañías que importan productos agrarios procedentes de países terceros a calcular y dar a conocer a los consumidores, a través del etiquetado, la huella de carbono que provocan sus envíos desde miles de kilómetros de distancia.

Según la mencionada legislación, el Gobierno establecerá en el plazo de un año la tipología de empresas que tendrán que declarar el impacto medioambiental de sus actividades y, en este sentido, la organización agraria pide que se incluya a las firmas importadoras en este listado por el tremendo impacto que ocasionan, tanto por la emisión de gases contaminantes que genera el transporte de ultramar, como por la gestión agroambiental de las importaciones foráneas que no se ajusta a los altos estándares de la Unión Europea (UE) en uso de agua, fertilizantes o sustancias fitosanitarias prohibidas a los agricultores comunitarios por el riesgo para la salud humana y el medio ambiente.

AVA-Asaja critica que el texto de la normativa dedicado al transporte marítimo –que concentra la mayoría de las importaciones agrarias procedentes de Sudamérica, Sudáfrica, Asia o incluso Oceanía– se limite a adoptar medidas dirigidas a la reducción de las emisiones por combustibles fósiles “cuando los buques estén amarrados o fondeados en los puertos” y no concreta las “iniciativas estratégicas” que va a promover para lograr unas “cadenas logísticas sostenibles con origen o destino en puertos”.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, asegura que “la mejor manera de luchar contra el cambio climático es incentivar la agricultura europea y reducir a un mero papel de complemento las importaciones foráneas. Si realmente quisiera proteger el medio ambiente, la clase política debería impedir que los supermercados inunden sus lineales con cebollas venidas desde Nueva Zelanda (a 20.000 kilómetros de distancia) mientras las nuestras se quedan en el campo, o que los cítricos originarios de Sudáfrica (12.000 kilómetros) revienten el inicio de nuestra campaña”.  Informa, Luis Ibáñez.

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