La formación política Ciudadanía por Buñol ha pedido abiertamente la implicación de todos los partidos políticos presentes en el plenario local para alcanzar un acuerdo que permita la elaboración de «un programa de actuación» que permita a su vez «sacar a Buñol adelante en tiempos de especial dificultad», según han dicho.En su escrito —que se puede leer íntegramente en la sección de Cartas al director—, el citado colectivo considera que hay motivos suficientes para «reprobar la actitud antidemocrática, dictatorial y totalitaria del alcalde, Joaquín Masmano», a quien se acusa del «incumplimiento del programa electoral, del incumplimiento de los acuerdos plenarios y del incumplimiento del referéndum», este último convocado para decidir sobre el paso a nivel de la Avenida Pérez Galdós.
Después de calificar nuevamente como «una chapuza» lo acontecido en torno a la eliminación del paso a nivel y de considerar «un ataque a la democracia» el incumplimiento de lo decidido por los ciudadanos en el referéndum, desde el colectivo se considera necesario cambiar el rumbo, «pues el alcalde sólo respeta lo que le conviene, está gobernando desde los ataques personales, desde la intolerancia, con falta de transparencia y desde un comportamiento dictatorial de aquí mando yo y punto».«En dos años de legislatura, la situación por la que atraviesa el pueblo de Buñol y sus ciudadanos ha empeorado notablemente, por lo que el futuro es cada vez más incierto y desesperante.
El tema más relevante en estos momentos debería ser el empleo, pero nuestro alcalde continúa preocupándose como antaño por los temas que le conciernen personalmente, como son el auditorio infrautilizado, sobre todo en la actualidad, ya que no se realizan ni los históricos conciertos de primavera, la construcción de miradores y pavimentación de calles, todo eso con empresas de fuera. Sin olvidar sus libros y los viajes a Bruselas, Corea, Atenas… Pero que nada tiene que ver con crear ni un solo puesto de trabajo, a no ser que sea familiar», apostillan desde Ciudadanía por Buñol.«Se sigue sin crear puestos de trabajo, sin realizar trámites para llevar a cabo el PGOU: no tenemos suelo industrial para poder ofertar a empresas que puedan venir a Buñol. En estos dos años de legislatura sólo hemos tenido cierre de empresas y despidos, aumentando el número de desempleados que ha llegado a la escalofriante cifra de 1.300 parados, aunque esto no es nuevo en toda su trayectoria como alcalde.
Todo esto ha venido acompañado con cierre de empresas y pérdida del tejido industrial sin crear ni una sola empresa, ni un metro cuadrado de terreno industrial, porque el polígono que tenemos fue una cesión de los trabajadores de Valenciana de Cementos (hoy Cemex). Recordemos también el cierre de servicios municipales como la piscina de invierno, con los consiguientes despidos», han añadido.

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