La actual coyuntura económica del consistorio de Buñol y la incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo de quienes trabajan en el citado ente municipal ha obligado a sus trabajadores a pronunciarse. Todos ellos —como adelantó este semanario en su edición en papel— han considerado oportuno expresar su preocupación «por el rechazo del Plan de Ajuste en el pleno del pasado 13 de junio» ante la posibilidad de que esta votación pueda repercutir negativamente «en las condiciones laborales, así como en la estabilidad de la actual plantilla», según han dicho.
A través del presidente del Comité de Empresa, Ángel Moreno, los empleados municipales afirman que los concejales —PP y no adscritos— que no avalaron el Plan de Ajuste en la votación plenaria «no han ejercido la responsabilidad política que el momento requería».
«Consideramos que esta aprobación debería haber primado por encima de los intereses partidistas o las rencillas personales consensuando posturas y objetivos, máxime cuando las diferencias no eran insalvables», han apuntado los trabajadores.
A la espera de que el Gobierno central tome una decisión sobre lo que ocurrirá con los Ayuntamientos que no han dado el visto bueno al Plan de Ajuste, los empleados municipales destacan que se ha entrado en un «período de incertidumbre sin saber con exactitud las consecuencias que se avecinan». En este punto, han reiterado su voluntad de ser parte de la solución al problema y han pedido abiertamente «que se tengan en cuenta y se valoren las diversas propuestas y sugerencias de los diferentes colectivos del Ayuntamiento, pues ellos pueden aportar nuevas ideas, así como paliar o reducir los problemas y trabajar, por encima de todo, por la viabilidad del consistorio, sus servicios, prestaciones y por el mantenimiento de su actual plantilla y sus derechos laborales», han matizado en su comunicado.
Hechas todas estas consideraciones, desde el Comité de Empresa del ente municipal se ha pedido a las diferentes fuerzas políticas representadas en el plenario local «el compromiso de adoptar las medidas necesarias para el mantenimiento de los puestos de trabajo, procurando evitar que las condiciones laborales de sus trabajadores se deterioren negativamente».
Aquí, se ha exigido una decida defensa «de algo tan básico como es el derecho a trabajar en unas condiciones dignas».
En los próximos días se espera conocer qué incidencia han tenido estas valoraciones entre quienes votaron en contra del Plan de Ajuste en el plenario buñolense.

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