A la espera de conocer los primeros datos detallados del paro en este arranque del nuevo ejercicio 2014, lo cierto es que los Ayuntamientos, con más o menos acierto, siguen trabajando para mantener la tendencia a la baja con la que se cerró 2013. Si se analizan las cifras globales del último mes del año, se observa un descenso de 157 desempleados respecto a noviembre, tal como adelantó este semanario en su edición impresa.
Si en el undécimo mes del año la cifra comarcal se situaba en los 5.257, al cierre del ejercicio se computaron en las oficinas del Servici Valencià d’Ocupació i Formació (Servef) 5.099.
Por municipios, uno de los descensos más destacados es el que ha acontecido en Chiva. Aquí, el año se ha cerrado con 1.678 desempleados, frente a los 1.725 del mes anterior.
En Cheste, de los 777 de noviembre se ha pasado a 746 (31 menos), mientras que en Buñol la cifra ha sido prácticamente la misma en uno y otro mes. En este último municipio, diciembre se cerró con 1.058 parados, sólo uno menos si se compara el dato con el registrado 30 días antes.
En Turís, de 566 se ha bajado a los 502 desempleados, uno de los descensos más importantes de esta zona del interior (- 64).
En Godelleta también hay motivos para la alegría, ya que en diciembre se registraban 18 parados menos que el mes anterior. La citada población cerró el año con 279 desempleados.
Dos Aguas también ha registrado un leve descenso hasta situar los parados en apenas 55, mientras que en Cortes de Pallás la cifra no ha variado de uno a otro mes (70). Millares ha despedido 2013 con 61 desempleados, tres menos si se compara el dato con el mes de noviembre.
En el resto de municipios con una menor población, la tendencia ha sido la contraria: en Yátova se ha pasado de 225 a 228 parados, en Alborache de 134 a 138, en Macastre de 168 a 171 y en Siete Aguas de 117 a 118 desempleados.
Aunque leves, las subidas pueden confirmar que el sector servicios no actúa como motor económico de los citados núcleos urbanos.

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