
Después del período vacacional, al joven Adrián se le vio con ganas de estar entre los 15 mejores en los entrenos, pero al final se tuvo que conformar con el puesto 21 en la parrilla de salida. Una posición que le supo a poco y que le obligó a salir a tope desde el comienzo de la carrera. No en vano, en las primeras curvas intentó adelantar a varios pilotos y al final hizo largo en una de izquierdas y se llevó por delante a dos pilotos que cayeron junto a él, un accidente que le obligó a retirarse y no poder conseguir los puntos que necesita pra remontar. Sigue en la general con 3 puntos en la posición 30, por lo que tendrá que hacerlo mejor de cara a las próximas pruebas si quiere ganarse un puesto para el 2013.
Por otra parte, Héctor después de su fractura de tibia y peroné de hace apenas 26 días pudo competir gracias a que los medicos del circuito comprobaron su buen rendimiento de la pierna izquierda. Una gran alegría que acabó mal. Barberá quiso demostrar que podía pelear como el primero y en los entrenos libres ya se le vio entre los10 mejores de la clasificación, pero una desafortunada caída por culpa de la pista le produjo un golpe en la cabeza y fisuras en sus vértebras dañadas. Todas las esperanzas de correr se esfumaron y Héctor se marchó con un enfado tremendo, aunque tuvo que resignarse para recuperarse cuanto antes para poder disputar el 16 de septiembre la prueba de San Marino.
A destacar la penosa actuación de los comisarios de pista que cogieron al piloto de Dos Aguas para ponerlo en la camilla como si fuese un saco de patatas, tanto es así que el propio Barberá lo dijo nada más aterrizar en España que si hubiese tenido un problema grave en la columna, se hubiese tronchado al ponerlo en la camilla .
Dicho esto, se tiene que actuar enérgicamente para que traten a nuestros pilotos correctamente y puedan sufrir daños mayores en sus caídas.
(Elio Zanón)

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