Riba-roja abre a las visitas el yacimiento apícola de Porxinos de la època íbera único en toda España rodeado de acueductos romanos

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El ayuntamiento pone en valor uno de los emplazamientos más importantes del municipio

El Ayuntamiento de Riba-roja del Túria ha puesto en valor este verano los hallazgos arqueológicos del único yacimiento apícola de la época íbera ubicado en el corazón del Valle de Porxinos por su importancia en el conjunto de toda España. Los hallazgos son fruto de los trabajos realizados en 2008 sobre una extensión de terrenos de cerca de quinientos metros en uno de los enclaves naturales más extensos del municipio.

El yacimiento apícola forma parte de las rutas que ha puesto en marcha para este año el Ayuntamiento de Riba-roja del Túria con el fin de difundir el patrimonio arqueológico de la localidad, especialmente en cuanto a los restos de época íbera y también con atención a los tramos de los acueductos existentes de la época romana ubicados en el barranco de Porxinos, protegidos como bien de relevancia local (BRL) por el plenario.

Con la denominación de «Fonteta Ràquia», su descubrimiento ha servido como reclamo turístico y uno de los motivos para visitar un paraje natural dentro del parque natural del Túria y que se fue objeto de un estudio arqueológico por parte de los expertos. En dicho trabajo se encontraron hasta 140 kilogramos de fragmentos que equivaldrían a unos 200 colmenas de la miel producida en el periodo de tiempo en que estuvo en funcionamiento.

Es por ello que el área de Turismo de Riba-roja de Túria ha diseñado varios programas a lo largo de todo el verano adaptados a la normativa marcada por las autoridades sanitarias en cuanto al Covid-19. Entre las actividades cabe mencionar la llamada ruta del agua, el castillo XI y los museos del Mupla, el Muca y el Espacio de Arte Contemporáneo (Eca), además de los senderos culturales para el Valle de Porxinos, el Secreto visigodo del Pla de Nadal y actividades como El Parque Natural a la luz de la noche, descensos en kayak o rutas en bicicleta.

La excursión preparada para conocer con más profundidad esta zona del término municipal comprende una visita al Forn de la Calç de la Cara de l’Indi, el yacimiento apícola de la Fonteta Ràquia y, finalmente, para terminar con los acueductos de Porxinos.

El yacimiento apícola está considerado por los expertos arqueólogos como el único existente en todo el Estado por su función como productor de miel, que se remonta a los siglos IV-III antes de Cristo en la zona sureste de Porxinos, con abundantes hallazgos en forma de fragmentos cerámicos correspondientes a las colmenas que hay vía durante los años de esplendor. El topónimo Fonteta toma su nombre del surgimiento de agua que había en uno de los lados de la montaña y que servía para que las abejas pudieran abastecerse de agua para producir la miel.

Las prospecciones arqueológicas permitieron encontrar una serie de utensilios y recipientes para el almacenamiento, especialmente de cocina, aunque los restos de las colmenas son las más abundantes en la zona. Con cilindros de entre 55 y 60 centímetros de longitud y entre 20 y 30 de diámetro, se encuentran abiertos por ambos lados y con una superficie recubierta en toda su extensión.

Los estudios, además, consideran que la Fonteta Ràquia cumplía las funciones de asentamiento apícola en el que residía una familia de forma regular y permanente a fin de tener cuidado de las colmenas de miel y de esa manera que evitar sus hurtos o posibles destrucciones de los enemigos. En ese caso, también hay que añadir que la producción anual de miel era muy importantes dada la cantidad de utensilios encontrados.

El yacimiento apícola se completa con la red de los acueductos y canales que había en la zona y que se remontan a la época romana y que son importantes especialmente para las tareas agrícolas que se llevaban a cabo durante esos años y que recorren paralelos al margen derecho del río Turia. Los tramos más grandes están ubicados en el Valle de Porxinos, del cual destaca un arco que une los dos lados del barranco, los muros y una balsa de agua. Aunque los tramos están cerca unos de otros, no hay constancia expresa que formaron parte de un mismo acueducto.

El alcalde de Riba-roja del Túria, Robert Raga, ha señalado el valor «ecológico, patrimonial y arqueológico que presenta el Valle de Porxinos, con unos restos que nos recuerdan las formas de vida de las civilizaciones que han pasado durante siglos por nuestro municipio y que para nosotros supone una obligación recuperarlas, mantenerlas y difundir su legado histórico y cultural «.

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