La ermita de la Mare de Déu dels Dolors Gloriosos de Turís acogió un año más la entrañable passà pel manto durante la cual se presentan a la patrona a los más pequeños de la parroquia para que reciban su bendición. Este año fueron treinta y siete retoños los que tuvo que sopesar el párroco de la localidad, Arturo García, ante la expectación de familiares emocionados. Una mañana muy entrañable que culminó con un canto a la Mare de Déu. Informa Enrique Mora.

Sé el primero en comentar