
Como en años anteriores, los participantes se congregaron en la Avenida Dos de Mayo para recibir la bendición por parte del párroco local, Avelino Castells para, posteriormente, dar inicio a la peregrinación. La comitiva estuvo acompañada por un dispositivo de seguridad integrado por efectivos de la policía local, así como de voluntarios de Protección Civil, con el objetivo de velar por la seguridad de todos los asistentes a lo largo del trayecto.
El Ayuntamiento de la localidad ha colaborado un año más en la organización de este peregrinaje, que se celebra por cerca de una década. Para volver a casa, los peregrinos se dividieron en dos grupos: los que viajaron en el autobús que el Consistorio fletó para la ocasión, y el resto, que optaron por volver por su cuenta.

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