Post també disponible en:
La asamblea general renueva con el 90% de los votos el equipo encabezado por Barato con cinco prioridades: políticas europeas, costes, precios, agua y mano de obra.
El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, fue reelegido vicepresidente de la organización nacional ASAJA para los próximos cuatro años, al formar parte de la candidatura encabezada por Pedro Barato que resultó ganadora en la asamblea general extraordinaria y electoral de ASAJA en Madrid. El equipo de Barato, que obtuvo el 90% de los votos de la asamblea, afronta un nuevo mandato con cinco prioridades: las políticas europeas, los costes de producción, los precios en origen, la disponibilidad de agua y la mano de obra.
Cristóbal Aguado continuará ostentando una vicepresidencia de ASAJA y, salvo cambios en futuras juntas directivas, es el responsable del sector de las frutas, dado el papel protagonista de la Comunitat Valenciana en la citricultura española. Al término de la asamblea, Aguado afirmó que “la mayoría apabullante de la asamblea demuestra que hay un equipo que trabaja, que mantiene un prestigio incontestable en España y en Europa, y que tiene un programa de futuro para seguir defendiendo nuestra agricultura y ganadería ante la Administración que sea. Solo desde la unidad, la cohesión y el trabajo serio y responsable, se pueden conseguir objetivos y, como no, alzar la voz con más fuerza en todos los foros donde se toman las decisiones del sector”.
Respecto a los retos, Aguado subrayó que “estamos en un momento muy crítico, prácticamente en un punto de no retorno, ya que la Unión Europea, por cuestiones políticas, está dejando de lado la defensa de sus agricultores y ganaderos. Por otra parte, también hay que centrarse en solucionar los problemas de la disponibilidad y el uso del agua. Por ello, vamos a seguir peleando los próximos años mediante esta candidatura en la que están representados todos los sectores agropecuarios españoles”.
Prioridades
El presidente de ASAJA, Pedro Barato, resumió las principales líneas de trabajo de máxima prioridad: “Cuando hablemos de agua, hablemos de agua por los agricultores, reclamando soluciones, menos restricciones y menos sanciones”. La Política Agraria Común (PAC) -en plena negociación del marco post 2027-, los acuerdos comerciales con países terceros y la lucha contra las plagas y enfermedades centrarán la atención en las políticas europeas. Los costes de producción, con el reciente acuerdo de 165 millones de euros para hacer frente al impacto de los fertilizantes -de 22 a 38 euros por hectárea en secano y cerca de 100 en regadío- como ejemplo de los resultados que da la presión sostenida de la organización. Los precios y la rentabilidad de las explotaciones, con especial preocupación por el difícil momento que atraviesa el sector del cereal, por la caída de precios en vacuno y ovino y por la situación del viñedo, y con la apertura de mercados exteriores como vía de futuro: «Si no abrimos mercados, no vamos a ningún sitio». Y, en quinto lugar, la mano de obra, una preocupación creciente en muchas zonas y producciones, que la organización abordará de manera transversal.
Barato reivindicó la independencia y el carácter profesional de la organización -“Los presidentes de ASAJA los pone y los quita esta asamblea”- y anunció su intención de impulsar en este mandato una reforma de los estatutos para adecuar la organización a los retos de los próximos años. Tras agradecer a los compromisarios la confianza renovada, mostró su satisfacción por seguir presidiendo “la mejor organización agraria, no de España, sino de Europa”, y emplazó al conjunto del sector a trabajar unidos en defensa de los intereses del agricultor y del ganadero profesional.
