Tras el incendio forestal de Andilla, que se declaró el pasado 29 de junio, técnicos IMELSA han estudiado al detalle las parcelas experimentales de cipreses y constataron que habían sobrevivido el 90 por ciento de los ejemplares. La barrera, formada por 946 cipreses de distintas especies y variedades con una altura de hasta 9 metros, quedó completamente rodeada por el fuego. Sin embargo, la vegetación colindante formada por un bosque de mixto de pinos carrascos, encinas, quejigos, coscojas, enebros, sabinas y aliagas quedó completamente calcinada.
Es por este motivo por el que la Diputación de Valencia ha decidio liderar la plantación de áreas experimentales de cipreses a fin de conocer si esta especie puede actuar como freno o incluso como cortafuegos.

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