Según ha informado la agencia EFE, el conductor del autobús escolar que se despeñó en Buñol el pasado día 4 de marzo y que fue imputado por un delito de imprudencia por lesiones por este accidente, en el que se registraron tres heridos graves, se ha acogido a su derecho a no declarar ante el juez.
Tal como han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el hombre, que fue uno de los heridos de mayor gravedad y recibió el alta una semana después de siniestro, tenía que declarar este jueves ante el titular del juzgado de instrucción número 2 de Requena.
El acusado se ha acogido a su derecho de no declarar, según las mismas fuentes, porque aún no se ha recibido el informe técnico definitivo sobre el accidente, requerido a petición de la Fiscalía a la Guardia Civil.
El conductor se ha mostrado dispuesto a declarar cuando se reciba dicho informe y, según el TSJCV, el juzgado le volverá a citar en ese momento.
El accidente del autobús escolar, que transportaba a veintiún alumnos de ESO y Bachillerato de Dos Aguas (Valencia) a un instituto de la vecina localidad de Buñol, se produjo el día 4 de marzo a las 07.10 horas en la carretera CV-580.
En el kilómetro 63,5 de la citada vía, que une esas dos localidades, y en un tramo limitado a 40 kilómetros por hora, el autobús se despeñó por un terraplén de unos quince metros de altura.
A consecuencia del impacto resultaron heridos dieciocho ocupantes del autobús, y once de ellos tuvieron que ser ingresados en diferentes centros hospitalarios, tres de ellos con heridas graves, dos menores y el propio conductor.
La Guardia Civil imputó un delito de imprudencia por lesiones al conductor, que dio negativo en el control de alcoholemia, por el cual se le había citado a declarar.

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