Entrevista. Carmen Soto: «Libera a Wendy»

Post també disponible en: Valencià

 “Lamentablemente, hoy ser Wendy sigue estando de moda, un síndrome que reduce el empoderamiento de la mujer hasta principios del siglo XIX»

Conversamos con Carmen Soto, cuyo trabajo de investigación sobre el micromachismo que sufren algunas mujeres están entre los mejores de los últimos años, según INESEM Business School, en colaboración de la Universidad Rey Don Juan Carlos y en la que ha participado el departamento de Psicología Social de la Universitat de València. 

El síndrome de Wendy (“Wendy’s síndrome”) y las microviolencias en pareja es el tema de esta investigación, se presentó en junio de 2019 y ha sido seleccionado como uno de los trabajos mejores fin de master de los últimos años. Carmen Soto, licenciada en psicología y especialista en temas sociales ha querido con este trabajo poner de manifiesto que “Liberar a Wendy “es un paso fundamental e imprescindible para recuperar el espacio personal y político para las mujeres de este siglo.

¿Cómo le surgió el interés por este tema?

– En realidad, encontré a Wendy por casualidad, mi preocupación era la falta de tiempo propio que le dedican las mujeres a sí mismas fuera del trabajo familiar y laboral. Las mujeres experimentan culpa al no cumplir con los mandatos de género establecidos y Wendy representaba a la mujer sacrificada y con miedo al rechazo social. 

El “Síndrome de Wendy” fue acuñado por el psicólogo Dan Kiley a finales del siglo XX y describe a las mujeres que actúan como madres sobreprotectoras y a la vez, dependientes emocionales con sus parejas. Inspirado en el cuento de James Matthew “Peter Pan and Wendy “.

¿Qué relación hay entre el Síndrome de Wendy y los micromachismos?

– Este síndrome sólo permite simplificar y victimizar a las mujeres como poseedoras de un trastorno, en mi investigación las mujeres Wendy están recibiendo mensajes de sus parejas, cargados de micro violencias invisibles y los reciben como algo natural. Me gustaría apuntar que, aunque la mayoría de las parejas entrevistadas eran heterosexuales, también se ha observado esta microviolencia entre parejas del mismo sexo con lo que estamos ante factores que apuntan a problemas entre roles y en el campo de las creencias.

¿Cómo puede una mujer identificar si está sufriendo micromachismo?

– Es muy sencillo si una mujer ha escuchado frases tales como, por ejemplo, “ si me amas has de sacrificarte por mí”, “ si me quieres has de satisfacerme”, “ si algo me sale mal es responsabilidad tuya ”, “si me amas has de aceptar y defender mis decisiones”, o “harás lo que yo quiero si insisto”, está sufriendo micromachismo, es posible que su espacio personal sea mínimo y que su autoestima sea muy baja.

¿A qué rangos de edad afecta más esta situación?

– En esta investigación, se han analizado más de 600 expresiones que encubren explotación emocional, control e intimidación. No hay diferencias significativas por edad, la muestra estaba comprendida entre los 18 años y los 66 años y los datos han indicado que se sigue produciendo la perpetuación de los modelos tradicionales con relaciones de desigualdad.

¿Qué pueden hacer las instituciones para combatir esta situación?

– Actualmente, casi todas las administraciones tienen su propio plan de igualdad, están haciendo grandes esfuerzos en campañas de sensibilización, sin embargo, esto no es suficiente, es necesario ejecutar programas de intervención. 

¿Se puede “Liberar a Wendy ”?

– Para mí es uno de los desafíos de este siglo. Hay administraciones y empresas que así lo entienden, estoy estudiando propuestas de cofinanciación para un programa de intervención basado en este estudio y se ha elaborado un guion cinematográfico para un cortometraje de ficción cuyas protagonistas son mujeres que escenifican estas relaciones de pareja. 

Si una mujer se siente como Wendy , ¿qué puede hacer?

– Ser Wendy no es un rasgo de personalidad, es un estado y de los estados se puede salir, hay que solicitar ayuda a los profesionales.

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