La grave sequía que ha convertido a la comarca en la más deficitaria de la Comunidad Valencia en cuanto a lluvia registrada en el actual año hidrológico se refiere, ha obligado al gobierno de Alborache a poner en marcha las medidas oportunas que garanticen el suministro de agua durante la próxima etapa estival, tal como adelantó este semanario en su edición impresa. Una de ellas ha sido la restricción en el consumo desde las once de la noche y hasta la siete de la mañana. El corte comenzó a aplicarse el pasado 19 de mayo «en respuesta a la escandalosa merma que han sufrido los acuíferos», como ha aclarado la máxima autoridad municipal, Miguel Pinach.
«Hemos decidido aplicar esta medida ahora a fin de evitar llegar a una situación límite si persiste la sequía. Confiamos que la gente colabore y comprenda que a día de hoy el agua es un bien escaso. No es de recibo que haya vecinos que llenan piscinas de forma inconsciente y que no tengan en cuenta el efecto que este tipo de actitudes tienen sobre la reserva de agua», ha afirmado el alcalde.
Otra de las opciones en las que trabaja el consistorio para garantizar el líquido elemento es la instalación de un pozo ubicado en el término municipal de Buñol, pero cuya titularidad es de la Comunidad de Agua de Godelleta, entidad que ha decidido ceder desinteresadamente su uso al pueblo.
Después de agradecer este «gesto solidario», Miguel Pinach ha confirmado que se ha puesto en contacto con su homólogo de Buñol a fin de que se autorice la instalación de este pozo, cuyo acondicionamiento costará alrededor de 200.000 euros.
A la espera de que se dé el visto bueno desde el consistorio buñolense, Miguel Pinach reconoce que la situación es «muy delicada».

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