
M. A. Pallás. Godelleta. Pablo Rodríguez (Esquerra Unida-Plataforma de Urbanizaciones de Godelleta) ha relevado en el cargo al hasta la fecha alcalde de Godelleta, Rafael Fora (PSOE), en virtud del pacto de gobierno que ambas formaciones mantienen en la localidad. Esta semana tucomarca.com ha entrevistado a Pablo Rodríguez que ha detallado cuáles van a ser las líneas que van a inspirar el gobierno que ahora va a presidir hasta el final de la legislatura.
— PREGUNTA: Enhorabuena por su elección. ¿Qué tal han ido estos primeros días como alcalde?
— RESPUESTA: Gracias. Bueno, yo cogí la vara de mando el pasado jueves 28 de septiembre y hasta hoy he tenido bastante trabajo en cuanto a temas administrativos que estaban un poco aparcados, esperando el cambio para poder utilizar mi firma como alcalde para darles una resolución y por lo tanto han sido días de mucho trabajo. En los próximos días voy a tener lo mismo pero además reforzado porque me va a tocar ya salir algunos días del despacho para realizar algunas gestiones en Valencia, en Consellerias o en Diputación con el fin de obtener recursos para financiar proyectos que son de interés para el pueblo.
— ¿Cómo se ha producido el proceso que ha culminado ahora el cambio al frente de la alcaldía de Godelleta?
— Nosotros a principios de la legislatura, en el año 2015, a la vista del resultado de las Elecciones Municipales obtuvimos un número de votos inferior al que obtuvo el partido socialista pero ambos conseguimos tres concejales cada uno; y vimos que juntos podríamos conformar un gobierno de seis concejales frente a los cinco que obtuvo el Partido Popular, aunque fue el más votado, los que alcanzábamos la mayoría absoluta éramos nosotros. Así que hicimos unas reuniones de los tres grupos: el Partido Socialista, Esquerra Unida y Plataforma de Urbanizaciones de Godelleta y resolvimos hacer un pacto. Y este pacto era para conformar un programa de gobierno y también para repartir el gobierno municipal en los cuatro años de legislatura. En estos cuatro años de legislatura el gobierno municipal permanecería inalterable salvo en dos cargos: por una parte la alcaldía que la tendría dos años el PSOE y otros dos EU-PUG; y la primera tenencia de alcaldía, lo mismo: dos años cada grupo. Entonces llegó la fecha del jueves pasado de hacer el cambio, donde sólo hemos tenido que cambiar la alcaldía y la primera tenencia de alcaldía que a su vez también va a asociado con las concejalías de Urbanismo y Hacienda. El resto ha quedado todo como estaba
— No obstante, ha habido un retraso en la transición de la alcaldía. ¿Como ha interpretado usted este retraso?
— Bueno, yo tengo aquí el pacto que se firmó en 2015 y se fijaba la fecha del 10 de septiembre para haber hecho el cambio de alcaldía. Se puso una serie de problemas por parte de quien entonces ostentaba la alcaldía, que era Rafael Fora, y su partido. No obstante, antes llegaron a repartir una hoja, en junio, donde decían que no había ningún problema y que cuando llegara septiembre se produciría el cambio. Pero después en septiembre parece que lo pensaron mejor y vieron que no querían hacer el cambio. Y estaban a la espera a ver por dónde salíamos. Y mi partido, Esquerra Unida, junto con la Plataforma de Urbanizaciones de Godelleta nos mantuvimos firmes y dijimos que el pacto había que cumplirlo sí o sí. Y punto por punto. Y eso originó que desde Valencia tuvieran que intervenir las ejecutivas de los partidos de Esquerra Unida y del Partido Socialista para obligar al que hasta esa fecha era el alcalde a echar marcha atrás y a aceptar aquello que estaba firmado y rubricado.
— ¿Qué opina del argumento utilizado por el anterior alcalde para no cederle la alcaldía?
— El argumento que pusieron como excusa para no hacer el cambio fue una acusación que entre finales del mes de abril y principios de mayo hizo Rafael Fora contra mi persona. No a nivel político, sino a nivel personal. Fue una denuncia que presentó en la Fiscalía y también en los Juzgados de Requena que luego se unió en una, pero la presentó por doble banda, y en la que se me acusaba de una serie de cosas que yo mantengo que son falsas. ¿Y todo esto qué objetivo tenía? Bueno pues yo digo que el objetivo de esta maniobra era, supuestamente, un objetivo político que consistía en desacreditarme para que cuando llegara el momento del cambio yo no accediera a la alcaldía. Y no es que lo dijeran entonces, sino que también lo han dicho recientemente. Bueno, yo digo que esto ha sido, supuestamente, una maniobra política para ese fin, pero yo también tengo que defenderme. Y obviamente me he defendido en el tribunal donde está la causa y sobre todo alegando el principio de inocencia. No se puede decir que una persona no puede ser alcalde por unos hechos que ni siquiera están en un juicio, ya que están en unas diligencias previas que pueden desembocar en juicio o no. Eso ya se verá. Y hasta que no se demuestra que una persona es culpable, hay que acogerse siempre al principio de inocencia, y a eso me estoy acogiendo yo. Y claro esta situación es muy incómoda por que me ha afectado mucho a nivel personal. Tengamos en cuenta que esto ha explotado en un pueblo pequeño como es Godelleta a nivel de prensa y a nivel de redes sociales y donde nos conocemos todos y nos vemos por la calle. Y claro, eso ha creado una situación muy incómoda. Y aunque tengo que decir que la gente lo ha comprendido, cuando yo se lo expliqué personalmente en una asamblea pública que convoqué al principio de todo; y me han dado la razón e incluso ánimos y fuerza para seguir adelante y no abandonar la idea de alcanzar la alcaldía. Esto lo tengo que decir con toda firmeza: estoy orgulloso de toda esa gente que me ha apoyado en todo esto, porque la verdad si no me hubiera hundido mucho más.
— ¿Por tanto en todo este proceso ha contado con el apoyo de su partido, de Esquerra Unida?
— Sí, sí, en todo el proceso he tenido el apoyo de mi partido y hasta última hora se mantuvieron firmes en que yo debía de ser el alcalde de Godelleta. Y por lo tanto ha sido una firmeza en el apoyo de la cual estoy muy satisfecho y muy contento.
— ¿Cree que este retraso que se ha producido y los motivos han podido afectar al estado del pacto de gobierno?
— Bueno últimamente se está sacando mucho a colación la frase de Susana Díaz de que había que coser los rotos que se había producido durante el proceso del Partido Socialista. Pues aquí se han cosido los rotos que esas desavenencias habían provocado dentro del pacto. Yo espero que la cosa dure y no se vuelva a romper. Y también tengo que decir que hay, no de todos, pero sí de una parte de los concejales del Partido Socialista, hay un trato muy frío y distante. O sea, que esto es así, de momento.
— ¿Cree que esto puede afectar a la hora de gobernar?
— Yo creo que no. Y pongo un ejemplo: yo soy como un director de una banda de música, yo dirijo a la banda y la banda toca diversos instrumentos. Entonces, mientras hagan abstracción de todo y a mi me vean como director de la banda, yo creo que la banda sonará estupendamente. En el momento en que se mezclen otros factores que no sean, evidentemente, por los que estamos juntos, entonces la cosa puede resultar un desconcierto total y absoluto. Yo pienso que si la gente sigue no va a haber ningún problema. Es decir, yo no me voy a ir a cenar con alguna persona, pero sí que por ejemplo a nivel político en el Ayuntamiento que tiene todas unas atribuciones que acabo de firmar esta misma semana, mientras se trabaje en ese sentido, podemos salvar muy bien la legislatura.
— Volviendo al día de su elección como alcalde, ¿cómo vivió esa jornada?
— Muy emocionado. Bueno yo llevo ya bastantes años en la brega política y siempre ha sido un trabajo no remunerado, porque yo no he cobrado por el trabajo que he realizado, siempre lo he hecho por amor al arte y me había fijado una meta final, por mi edad. Y esta era la de ser alcalde de Godelleta. Y al final lo he conseguido. Y a quien me ha querido escuchar yo le he dicho que era la meta que yo tenía, por la edad que tengo y en la que me quería jubilar, como político, claro.
— Porque usted es quizás uno de los políticos más veteranos en activo de Godelleta, ¿no es así?
— Sí yo he estado en tres legislaturas. Cuando esta se acabe habrán sido doce años. Y además he estado en el gobierno y en la oposición. Lo he probado todo.
— ¿Desde qué parte se ven mejor las cosas?
— Las cosas se ven mejor para actuar con arreglo a lo que es la ideología desde la oposición. Desde la oposición se actúa más libremente. Quizás también lo digo porque cuando estás en la oposición te falta información y actuamos muchas veces cegados y sin demasiada información. Sin embargo, en el gobierno dispones de mucha información que te hace ir a los sitios seguro, firme… Dónde se disfruta más, desde luego, es en el gobierno que es donde se dispone de medios. En la oposición a veces no es así y pasa lo que pasa.
— En el propio discurso de investidura ya lo comentó, que uno de los pilares de su mandato iba a ser el respeto a los derechos humanos. No obstante, además de este, ¿cuales son los objetivos que se ha marcado como alcalde para esta legislatura?
— Nosotros cuando se firmó el pacto, además del reparto de carteras firmamos un programa de treinta puntos cuyo objetivo era realizar la mayor parte de todos ellos a lo largo de los cuatro años de esta legislatura. Algunos se han hecho, otros están por hacer y a mí ahora me toca revisar lo que falta por hacer y planificar un orden de prioridades. A lo mejor por cuestiones económicas y por falta de tiempo ejecutarlos todos esta legislatura es imposible, pero hay que hacer un listado de prioridades para conseguirlo. Debemos tener en cuenta que es un programa fruto de dos programas políticos: el del PSOE y el de EU-PUG. Son promesas electorales y las promesas electorales hay que intentarlas cumplir al máximo. No defraudar a la gente. Y como son promesas electorales de unos y de otros, es esa la preocupación que tenemos.Yo creo que Godelleta debe de tener ahora un plan de choque a muchas cosas que, por hache o por be, han estado un poco abandonadas, tratarlas, cogerlas y hacerlas. Y en eso estamos.
— Nos decía que ya no conserva el resto de atribuciones que llevaba como concejal y primer teniente de alcalde ahora al acceder a la alcaldía; que ha habido cambios.
— Sí, ha habido cambios. Ahora llevo Relaciones con el Exterior, Personal y Policía Local y antes llevaba Hacienda y Contratación. O sea, las delegaciones que llevaba antes el alcalde ahora las llevo yo; y las que llevaba yo las lleva el anterior alcalde. — ¿Hay algún cambio más en el resto de concejales? — No, no, todo sigue igual excepto el anterior alcalde y yo. Evidentemente, también llevo yo la representación de Godelleta en el exterior: mancomunidad, Consorcio de Residuos…
— Y en un plano quizás más personal, Godelleta es un pueblo pequeño en el que prácticamente todo el mundo se conoce, pero para quien no lo conozca o para aquellas personas que no son de Godelleta, ¿quien es Pablo Rodríguez; si se tuviera que definir, cómo lo haría?
— Yo siempre he sido una persona republicano y de izquierdas; lo que ocurre es que claro, ahora que estoy en un cargo institucional como es la alcaldía, no es que haya abandonado, ni mucho menos, mi republicanismo ni mi forma de entender la sociedad desde un punto de vista de la izquierda clásica, sino que lo que como alcalde tengo que hacer, pienso yo, es hacer de director y no sólo de los que forman parte del Gobierno, que es la parte sustancial, sino también de aquellos que están en la oposición. Escuchar a unos, a otros, las sugerencias… y ser el alcalde significa estar entre todos. Con mi forma de ver las cosas, pero teniendo en cuenta también a todo el mundo. Y con eso no digo que abandone mi forma de ser ni que vaya a ser un chapucero o equidistante. Creo que hay que templar gaitas.
— ¿El ser alcalde conlleva un plus de responsabilidad?
— Sí. Si no te mides y no haces las cosas con prudencia, con diálogo y con participación, pienso que se pierde muchas veces mucho tiempo. Y Godelleta y muchos pueblos no están para eso. Y hay que darles ánimo. Ya digo, sin perder el norte de lo que uno es; pero tampoco avasallando, no poniendo la trituradora en marcha. Siempre desde la tolerancia, el respeto y el diálogo. Y luego si tienes que hacer una cosa, pues lo haces, porque ya has agotado todas las vías.
— ¿El haber sido profesor de Historia ayuda?
— Bueno, yo he sido profesor de Historia, estudié la carrera de Geografía e Historia, que aún se llamaba Filosofía y Letras, que acabé en el año 1976. Estuve dos años de profesor interino en Xàtiva y luego ya saqué la oposición y el primer destino que obtuve fue Ceuta y luego ya vine a Algemesí, Picassent, Valencia y acabé mi vida profesional como profesor en la Universidad Laboral de Cheste. He tenido muchos alumnos y es muy gratificante, aunque a veces te sacaban de tus casillas porque son gente joven con mucha vitalidad y mucha inquietud. Pero ahora que lo ves en la lontananza te da gusto. Te da gusto por que yo intentaba enseñarles las cosas lo más amablemente posible con el objeto de acercarles la asignatura y que no se les hiciera pesada; y creo que en la mayoría de los casos lo conseguí. Y ahora que lo ves con la lejanía del tiempo, más. Y sobre todo cuando por la calle te ven y te dicen: mira, mi profesor de Historia.
— ¿El olvidarnos de la Historia puede llevarnos a repetir los mismos errores del pasado?
— Yo, estos días, viendo un tema de actualidad como es Cataluña, pienso que podría haber otras soluciones que no son las que hemos visto. Y no tan lejos como darle una miradita a lo que ocurrió en Cataluña durante la Segunda República. Cuando no hay memoria histórica se vuelve a tropezar con la misma piedra.
— Aunque quizás sea un poco pronto, porque acaba de llegar al cargo, ¿ha pensado en la posibilidad de volver a optar a la alcaldía en las próximas elecciones municipales?
— No, mi idea era llegar a la alcaldía. Cuando se acabe la legislatura yo colaboraré en la elaboración de la lista, pero yo ya me voy quedar jubilado de la política. Viendo los toros desde la barrera.
— ¿Cómo le gustaría que se le recordase como alcalde en estos dos años de mandato que tiene por delante?
— A mi me gustaría que me recordasen de alcalde como una persona dialogante, como una persona que ha intentado lo mejor para el pueblo. Lo conseguiré o no, pero al menos que vea la gente que me he tomado interés y he hecho todo lo que ha estado en mi mano. Porque siempre eso es gratificante. Es como lo que he dicho antes de ser profesor: cuando vas por la calle y la gente te dice que está orgullosa de que hayas sido su profesor y le hayas enseñado. Qué menos que en el futuro la gente diga: oye, muy bien cuando fuiste alcalde; tú lo lograste o lo intentaste y tenemos un buen recuerdo de ti como alcalde. Eso me gustaría.

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