Rafa Fora: «Cuando hablamos de municipalismo hablamos no sólo del casco urbano, sino de los 37,5 kilómetros del término municipal de Godelleta»

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En junio de 2021, el socialista Rafael Fora volvía a la alcaldía de Godelleta tras la moción de censura presentada a la alcaldesa del Partido Popular en virtud del pacto de gobierno acordado entre los tres ediles de su partido, junto a los dos de Esquerra Unida y al entonces edil de Ciudadanos. Tras seis meses al frente del gobierno local, Rafael Fora hace balance para tucomarca.com de las primeras acciones desarrolladas.

Rafael Fora.

— Usted volvió de nuevo a la alcaldía tras la moción de censura a la alcaldesa del Partido Popular. ¿Cómo se fraguó ese pacto de gobierno?

— La moción se empezó a fraguar en mayo de 2020, cuando iniciamos las conversaciones desde el Partido Socialista con el concejal Juan Carlos Fayos porque la visibilidad del Ayuntamiento de Godelleta no se daba. Éramos un Ayuntamiento que estábamos un poco en la negrura ante la Administración valenciana y empezamos a hablar de situaciones y de compromisos por las dos partes para enfocar unas políticas distintas a las que se hacían entonces. En esos momentos había también unas situaciones de incomodidad dentro del equipo de gobierno local, que no reflejaban las necesidades de los vecinos. Y una vez iniciamos el trámite de hablar al poco tiempo incorporamos a Pablo Rodríguez, de Esquerra Unida, porque era necesario para la moción y porque necesitábamos conocer la opinión de su grupo sobre los proyectos de los que habíamos empezado a hablar: proyectos que eran muy similares como la construcción de un nuevo colegio y de un nuevo instituto. Porque somos una población que está creciendo mucho, a un ritmo de un 15 o 16 por ciento anual. En este momento el censo municipal está en los 4.100 habitantes, es decir, tenemos un crecimiento importante y además de gente joven que se viene a residir a Godelleta, por lo que vemos que es necesario un nuevo colegio y un nuevo instituto. Y entendemos, además, que con estas infraestructuras se puede motivar el comercio local, porque si los chavales están en Godelleta, tanto del casco urbano como de las urbanizaciones, al final los ciudadanos no se desplazan de Godelleta. De esta forma daríamos una respuesta también a los padres y al transporte escolar. Además, pensamos que se le podría dar un uso distinto al colegio actual, cuya idea es que se imparta allí Infantil, que acoja la EPA así como el Grado Medio de Música para que los chavales, entorno a 60 u 80, no tengan que salir a estudiar a Requena o Buñol y puedan recibir clases aquí en Godelleta.

— ¿Se puede decir entonces que es un pacto hecho en base a proyectos?

— Es un pacto para que el municipalismo se desarrolle en Godelleta. Nosotros apostamos por la integración de todos los ciudadanos del municipio: casco urbano y urbanizaciones; y por intentar hacer una política igualitaria para todo el mundo.

Equipo de gobierno municipal.

— Además de un nuevo colegio y un instituto, ¿hay más proyectos recogidos en el pacto de gobierno?

— Sí. En el último pleno ya aprobamos el desvío del barranco del Juncar al barranco del Murtal. Ya que el barranco del Juncar está provocando una inundación de manera casi habitual en cinco urbanizaciones. Por lo que una de las prioridades era dar viabilidad a parte de la ciudadanía que reclamaba poder trasvasar y modificar el encauzamiento del barranco del Juncar. Es un proyecto que no es fácil, es muy ambicioso porque el coste es elevado y el Ayuntamiento de Godelleta, ni técnica ni económicamente, lo puede desarrollar, por lo que hay que hablar con las instituciones valencianas para poderlo desarrollar. De ahí que insisto en que veníamos de una falta de visibilidad por parte de la anterior alcaldía ante administraciones superiores. Porque todos estos proyectos, si no son con la ayuda de la Generalitat Valenciana o de la Diputación no se pueden desarrollar. Y esto no se daba en el municipio. No voy a entrar a discutir si la anterior alcaldesa lo hacía mejor o o peor; entiendo que lo haría lo mejor que pudiese pero faltaba esto: presencia ante las Administraciones superiores. Además hay una necesidad importante que es la recuperación de muchos lugares y parajes del municipio que nos llevaría a dos situaciones: por un lado a recuperar la cultura que teníamos antes, como fuentes o lugares de recreo que se utilizaban en Semana Santa, por ejemplo, o en otras épocas del año. Espacios algunos de los cuales se han quedado ahora en el centro de urbanizaciones, por lo queremos convertirlas en parques o espacios de ocio. Así estamos recuperando el recuerdo de la gente de Godelleta pero también le estamos dando vida a esas urbanizaciones. Parajes como “la Fuentesica” o el nacimiento de la fuente de “El recreo” se están empezando a recuperar para poder realizar una ruta ciclo peatonal y así que pueda venir gente también a visitarnos. Y luego hay un proyecto más amplio todavía que es el del mantenimiento de viales en las urbanizaciones y en el casco urbano. Hemos apostado por hacer que los ciudadanos que viven en las urbanizaciones estén más cómodos y hemos empezado por un plan de limpieza viaria en Cumbres de Calicanto, Alameda B y vamos a pasar ahora a Marisan.

— ¿Es un plan de limpieza de calles sólo o conlleva más trabajos?

— Bueno, ademas estamos quitando maleza y adecuando vías y calles. Y todo eso con una modificación de crédito de un millón quinientos mil euros del remanente donde poníamos a disposición una cantidad de dinero para asfaltar viales urbanos e interurbanos. Son dos proyectos que tenemos que sacar a licitación.

Trabajos de limpieza.

— ¿Y qué nos puede contar sobre uno de los planes que usted ya ha anunciado y que está entre los más ambiciosos para el futuro del municipio: el Plan Integral del Agua y la Minimización del Impacto Urbanístico?

— Sí, el Plan Integral del Agua y la Minimización del Impacto Urbanístico es un proyecto que esta legislatura nos gustaría verlo orientado y que en la próxima se pueda ya ejecutar. Porque en lo que queda de legislatura no es posible desarrollarlo en su totalidad. Hemos empezado por configurar una mesa de técnicos compuesta por los técnicos municipales de Urbanismo y a ella le hemos sumado posteriormente un jurista urbanista contratado externamente para que nos diga cómo podemos acometer las cuotas a pagar por los vecinos a la hora de regular el plan integral.

— ¿En qué consiste entonces?

— El Plan Integral lo que viene a recoger es la minimamización del impacto urbanístico en el término municipal, la legalización de todas las viviendas que hay en el municipio indistintamente que estén acogidas dentro de un PAI o no. Todas las viviendas que estén construidas antes de 2014 pueden acogerse al Plan Integral del Agua y la Minimización. Así esto conllevaría la regularización de las 3.340 viviendas que hay en todo el término, las revalorizaríamos y todas tendrían la capacidad de disponer de célula de habitabilidad y de tener la legalización como vivienda construida.

— ¿En qué fase se encuentra este plan?

— Ahora lo que estamos haciendo es crear la idea y el consejo o mesa para decidir cómo llevarlo a la práctica. En esa mesa hemos ido integrando a técnicos de la mancomunidad así como a expertos de desarrollo local y a expertos en programas europeos a ver si a través de la Agenda Europea podemos financiarlo y la prestación del servicio al vecino podemos abaratarla. Además, hemos llegado a un consenso con la Dirección General de Urbanismo a través del cual vamos a preparar un proyecto que pueda ser ejemplo para solucionar los problemas que tiene la Comunidad Valenciana en esta materia. Este plan por tanto está encaminado a legalizar todo el término aunque empezaríamos haciéndolo, a modo de laboratorio, por una urbanización que no esté urbanizada, por un grupo disperso. La minimización lo que vendría a decir es que la recogida de aguas debería ser en compartimentos estancos para hacer la legalización y reunir las condiciones técnicas que tienes que tener para poder legalizar la vivienda. El plan integral del agua lo que viene a significar es que aquellas urbanizaciones en las que no se ha desarrollado un PAI pero sí que tienen la condición de suelo urbano pero no son solares, se les daría agua potable y se les recogerían las aguas sucias y se haría la depuración. Esto se haría a través de un PAI y tendrían que pagar cuotas de urbanización, de esta forma por la figura jurídica que barajamos se podría hacer a través del recibo del agua. A través del coste del agua se pagaría por tanto el canon de la depuración del agua. Para rebajar costes al vecino y para hacerlo más fácil todavía al ciudadano hemos iniciado conversaciones con la EPSAR para poder llevar a un colector todas estas aguas o bien llevarlo a una depuradora nueva que tendría que construir la EPSAR.

— ¿Y qué tal ha sido la respuesta a su propuesta por parte de las Administraciones públicas con las que ha contactado?

— La respuesta ha sido la de mostrarnos todo su apoyo, especialmente desde la Dirección General de Urbanismo.

— ¿Qué plazos se barajan para su desarrollo?

— El desarrollo es a largo plazo, no a corto. Queremos tener esta legislatura el proyecto. Y poder empezar a desarrollarlo la próxima.

— ¿Tienen ya en mente alguna urbanización para iniciar el plan piloto?

— Sí, lo que no sabemos es si empezar por Cumbres de Calicanto o por Cabuchuelos. Cumbres tiene un situación incómoda de agua porque tiene agua potable deficitaria y no tiene coletor ni depuración de aguas. Y Cabuchuelos tiene un PAI de urbanización con cinco ejecuciones de sentencia para poder urbanizarlo ya. Estamos estudiándolo.

— ¿Y por qué se deciden a poner en marcha un plan tan complejo?

— Esto viene a nacer de la demanda de la licencia de obras denegadas por este Ayuntamiento. Por ejemplo, todo el mundo solicita licencia de obras para ponerse energía fotovoltaica, pero no se pueden conceder. Vamos a intentar que antes de abril o mayo el documento esté cerrado y ese documento se lo trasladaremos a la Administración valenciana y a partir de ahí podremos dar los pasos con el vecino. En el inicio de la próxima legislatura, independientemente de quien gobierne, tiene que empezar a desarrollarse este plan. Porque no es un proyecto de un partido, sino que entendemos que es un modo de dar una respuesta municipal a los vecinos. Porque además no es un problema sólo de Godelleta, sino que lo es de la comarca. A nivel comarcal hay que ir en la línea de legalizar en Cheste, Chiva, Alborache, Turís… estamos hablando de que este es un proyecto muy grande. Godelleta tiene 900 viviendas en el casco urbano pero 3.340 en el término municipal.

Mesa del Plan Integral del Agua y la Minimización del Impacto Urbanístico.

— ¿Entiendo que buscan entonces comarcalizar este proyecto?

— Sí, todo este proyecto tiene un coste muy elevado y como municipio no lo podemos asumir. Ya hemos hecho el esfuerzo sobre la parte técnica externalizada, pero necesitamos apoyo ya no sólo de la Administración valenciana, sino también de proyectos europeos. En la última reunión que hemos mantenido ha participado, por ejemplo, Bartolomé Nofuentes, el Asesor especial en Fondos Europeos para la GVA y Presidente del European Committe of the Regions de la Generalitat Valenciana, y con él hemos visto que todo este proyecto encaja fácilmente dentro de las ayudas europeas. En energías fotovoltaicas; en evacuación de aguas residuales y de limpieza de cauces; así como en optimización del agua porque las canalizaciones del agua son deficitarias: actualmente se pierde el cincuenta por ciento del agua que entra en ellas, y podríamos optimizar mucho más este caudal y aprovecharlo al máximo. Contaminaríamos menos y además usaríamos menos agua del acuífero de La Hoya de Buñol-Chiva para dar servicio a la gente. Y a este proyecto le queremos sumar contadores inteligentes, que miden el agua que una vivienda consume, a los que se les puede poner alertas para que, por ejemplo, una persona mayor que vive sola y que lleva tres días sin gastar agua salte la alerta, porque puede ocurrirle algo. O contadores que también te dicen que una vivienda puede tener una fuga. Y todo esto puede estar abierto a todos los municipios de la comarca.

— ¿Godelleta va a ir adelante con el proyecto independientemente de los pueblos de la comarca que se sumen?

— Godelleta va hacia adelante y quien quiera unirse, con manifestar única y exclusivamente que quiere participar ya es suficiente. Porque si el acuífero de La Hoya está tan tocado como se cree, si sacamos menos agua del acuífero muy posiblemente reflotará y posiblemente recuperaremos muchos parajes y lugares que son importantes en el municipio. Y todo esto lo podemos unir a la llegada de subvenciones para la comunidad general de regantes que pueda revertir en comunidades energéticas que dan a la ciudadanía una mejor prestación y más respetuosa con el medio ambiente.

— ¿Se beneficiaría también la agricultura?

— Sí, claro, además esto no puede ser una iniciativa municipal. Se debe adjudicar mediante a concurso a una empresa la gestión del agua, quien la gestionaría por ejemplo para 25 años y será ella quien deberá realizar las inversiones. Y a su vez nosotros le pediremos a los fondos europeos que nos ayuden, por lo que todo lo que llegue de ayuda se le descontaría a las inversiones que haya hecho la empresa. La Comunidad General del agua podría llevar la gestión del agua en alta. Mientras que la gestión en baja la podría llevarla otra empresa. Por lo tanto, dejaríamos de contaminar los acuíferos que van a la Albufera; contribuiríamos a recuperar el acuífero de La Hoya de Buñol-Chiva; podría servir como un control de alarmas para la tercera edad; y mejoraríamos la gestión de las pérdidas del agua en la red general. Y si somos capaces de integrar a Chiva, Torrente o el resto de pueblos estaríamos abarcando un abanico mayor para que sea todavía más atractivo para ser financiado el proyecto por los fondos europeos.

— Parece un plan muy ambicioso.

— Sí, pero es que hacer políticas municipales no es sólo reparar una señal o cambiar una papelera. El futuro del municipalismo pasa por proyectos y programas a largo y medio plazo que le den sentido al municipio. Que haya una estrategia de saber dónde estás y a dónde quieres ir. Algo que ya empezamos a hilvanar en la pasada legislatura el anterior equipo de gobierno. Además, donde coincidimos tanto con Ciudadanos como con Esquerra Unida en su momento era en esa falta de orientación política que había con el gobierno encabezado por el PP y con quien no sabíamos a dónde íbamos.

Colegio Tierno Galván de Godelleta.

— Por resumir, ¿cuales son las acciones más destacables, a su juicio, de las ejecutadas en estos primeros seis meses al frente del gobierno de Godelleta?

— Bueno, lo primero que abordamos fue la modificación puntual en el tema de las plantas fotovoltaicas. Al mes de estar aquí lo solucionamos. Hemos creado un corredor en el término municipal donde no se pueden instalar. Por ejemplo, mil metros del casco urbano hacia Valencia no se pueden poner; y hay cuatro núcleos importantes de tradición agrícola donde tampoco se pueden instalar. Y a esto unimos que se tiene que guardar una distancia de 50 metros con las viviendas diseminadas y de 100 metros con las urbanizaciones. De hecho, nuestro planteamiento de cómo enfocar la instalación de estas plantas en nuestro término nos consta que lo ha tomado como modelo el gobierno de la Generalitat para saber cómo responder ante esta problemática. El segundo tema que hemos priorizado es la construcción del nuevo colegio y del instituto. La primera reunión la tuvimos en mayo de 2020 los ediles Juan Carlos Fayos, Pablo Rodríguez y yo para empezar a trasladar a la Conselleria nuestra necesidad. Y el 2 de septiembre de 2020 llegó un documento al Ayuntamiento de Godelleta donde se nos decía que los terrenos dispuestos en el Plan General no eran suficientes para hacer el nuevo colegio.

— Por cierto, ya que lo nombra, ¿en qué estado se encuentra el Plan General de Ordenación Urbana?

— Todavía estamos con los informes y trabajando en él. Porque el problema del PGOU radica en que la Ley nos obliga a reducir los metros cuadrados urbanizables, dado que tenemos demasiados para urbanizar cuando somos conscientes de que esto no se va a dar en la vida. Por lo tanto, el PGOU tiene que reducir en más de 3 millones de metros cuadrados el suelo urbano. Aunque esto no afecta al suelo dotacional. Porque tenemos suelo dotacional dedicado a la educación, ya que el que queremos destinar al nuevo colegio e IES está dentro de la trama urbana y no hay problema de inundabilidad. Hay terreno suficiente para desarrollar tanto el colegio como el IES. Es más, hay en torno a 18.000 metros cuadrados pero nuestra idea es la compra de cerca de 30.000 metros cuadrados para poder contar con más zonas deportivas que pueden ser comunes posteriormente.

— Y en cuanto a plazos de ejecución, ¿qué calendario barajan?

— Nuestra intención es llegar a mayo de 2023 con el tema del instituto y el colegio claros: que aunque no esté licitado el proyecto, que primero, segundo y tercero de Secundaria ya puedan cursar aquí sus estudios habilitando los espacios. Porque en la actualidad algunos estudiantes tienen que irse a Turís, otros a Chiva, otros a Buñol… Así que lo que se ha hecho es comunicar a la Conselleria de Educación que necesitamos un IES pero no sólo por la evolución del crecimiento poblacional que en el último año tiene nuestra población del 17,85%, que afecta sobre todo a los segmentos en edad escolar entre los 0 y los 18 años, en la actualidad con un censo de 761 personas. Sino además porque la propia Dirección General de Infraestructuras Educativas de la Conselleria de Educación en 2020 nos informaba de que el suelo dotacional era insuficiente para un colegio y que el colegio actual, el tierno Galván tenía 6 unidades de Infantil y 12 de Primaria, cuando sólo está preparado para acoger justo la mitad. En mayo de 2021 iniciamos conversaciones con la Conselleria de Educación, hablamos con el Director General de Planificación y con Miguel Soler, el Secretario Autonómico de Educación, además de con los técnicos de planificación de la Generalitat. Porque con la documentación que barajamos son 800 los chavales que tenemos, a fecha de hoy, con hasta 18 años y a ellos hay que darles salida. Bachillerato no tiene derecho a autobús. Así que lo que le propusimos a la Conselleria es que en lugar de hacer las obras en Turís las hiciese en Godelleta. La Conselleria aceptó nuestra propuesta pero nos obliga a que nosotros nos comprometamos a la compra de los terrenos. Así que Godelleta se compromete a hacer un Plan Especial donde se contemple la expropiación. Ya hemos aprobado en el pleno la necesidad de estos centros y donde nos comprometemos a la compra de los terrenos. Y ahora estamos a la espera de que la Conselleria nos comunique que se hace cargo de la redacción del proyecto y de su ejecución.

— Antes de acabar esta entrevista, me gustaría profundizar si le parece un poco más en el proyecto del desvío del barranco Juncar. ¿Puede concretarnos más detalles del proyecto?

— El barranco atraviesa distintas urbanizaciones por el interior y esas construcciones, cuando vienen las grandes danas, se ven afectadas porque se inundan. Así que lo que proponemos es 500 metros antes desviar el barranco hacia otro.

— ¿Es por tanto un proyecto puntual para esa zona, no está incluido dentro del Plan integral del Agua?

— No, como ya aprobamos en el último pleno, la Diputación ya advierte de que hay un riesgo geológico en la zona. Y nosotros le recordamos esto junto a varios vídeos que aportamos para solicitarles desde el Ayuntamiento que realice una obra para desviar el barranco. Pero ellos nos dicen que los terrenos los tenemos que adquirir nosotros así como que nos comprometamos a realizar posteriormente su mantenimiento.

— ¿De qué tipo de obra estamos hablando y qué inversión se prevé?

— Estamos hablando de unir dos barrancos separados unos 300 o 400 metros de distancia; una obra que se haría con piedra en escollera verde y que dispondría de dos viales, uno a cada lado, para su mantenimiento. Y en cuanto al coste, estaríamos hablando de unos dos millones y medio de euros, aproximadamente.

— ¿La obra quien la financiaría?

— La licitación del proyecto y el propio proyecto de ejecución lo realizaría la Dirección General del Agua, de la Conselleria de Agricultura. Y nos gustaría que al menos la licitación del proyecto estuviera antes de que acabe la legislatura. Con esto solucionaríamos el problema de cinco urbanizaciones: Calicanto A, Calicanto B, Godelleta Natura, Marisan y Los Pinos. Porque cuando hablamos de municipalismo no sólo hablamos del casco urbano; hablamos de los 37 kilómetros y medio del término municipal de Godelleta, que es de lo que debemos ocuparnos.

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