En tiempos en los que la sociedad se torna egoísta y en los que cada cual busca la mejor forma de salir de la crisis, un grupo de personas ha puesto en marcha en Buñol un ambicioso proyecto en el que se propone que las personas interactúen de forma altruista aportando, productos que puedan ser de utilidad a otros, iniciativas, ideas y ganas de hacer cambios a fin de buscar la luz al final del túnel.
Por una sonrisa es el nombre que Mónica Krygiel, Carmen Linares y Raúl Ferrer —coordinadores que cuentan con el respaldo de la Fundación HOM de Madrid—, han elegido para esta meritoria propuesta en la que, como han comentado a tucomarca.com, «el método que se va a aplicar es el de compartir intercambiando, con el fin de que las personas mejoremos nuestras vidas, ya que sólo con una pequeña modificación de la rutina diaria podemos conseguir que no se genere apatía y desinterés, adecuándonos a nuevos hábitos e impulsándonos a compartir y aprender nuevas cocas, ya que así podemos lograr volver a tener ilusiones y con ello generar una buena salud».
Entre los objetivos marcados por los impulsores de esta iniciativa figura el de luchar contra la soledad de quien se queda desamparado y sin ánimo para revertir su situación personal tras un duro revés profesional. Así, se va a trabajar en el intercambio en igualdad de condiciones, en lograr que las personas que intercambian ideas o cosas adquieran un compromiso, garantizar que se cubran las necesidades básicas de cualquier ser humano mejorando sus condiciones de vida, se prestará atención a las personas que pueden intercambiar sus ideas y su tiempo, se desarrollarán talleres de habilidades sociales, se fomentarán determinados hábitos y habilidades y se estimulará la capacidad de entrar en contacto con nuevos conocimientos. El proyecto Por una sonrisa, así pues, propone intercambiar conocimientos, alimentos, ropa, juguetes, libros y enseres, completando todo esto con talleres formativos que ayuden a crecer profesionalmente a quienes los realicen.
Estas iniciativas se acompañan de otras como la creación de un huerto y una granja solidaria y la de aulas donde impartir los talleres intercambiando conocimientos.
El hecho de contar con el apoyo de la fundación HOM-Madrid permite a los precursores de este proyecto disponer de especialistas en el desarrollo de iniciativas de esta índole, como son los psicólogos y profesionales que puedan ayudar a recuperar el ánimo perdido por quienes viven una coyuntura complicada.
Tanto Mónica Krygiel como Carmen Linares han explicado que de la propuesta «pueden participar quienes deseen sumarse a ella», y no descartan ampliarla al resto de la comarca si finalmente se consolida en Buñol.
El edificio en el que se producirán los intercambios y en el que se focaliza toda la actividad se ubica en la calle Antonio Machado número 16 de la localidad de Buñol.
«Las puertas están abiertas a todas las personas, sin distinción de nacionalidad sexo o edad», han añadido.

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