Activistas de Greenpeace se encadenan en el acceso a la central nuclear de Cofrentes para pedir al Gobierno su cierre definitivo

11/03/2021. Cofrentes, Valencia, Comunidad Valenciana, EspaÒa.rrActivistas de Greenpeace se encadenan en el acceso a la central nuclear de Cofrentes (Valencia) para pedir al Gobierno su cierre definitivo. Coincidiendo con el 10∫ aniversario del accidente de Fukushima, la organizaciÛn ecologista rdemanda al Gobierno que no repita el error cometido hace una dÈcada al conceder una nueva licencia de funcionamiento a la central, que expira el prÛximo 20 de marzo.rrHoy no es un dÌa cualquiera: hace una dÈcada, en febrero de 2011, una veintena de activistas de Greenpeace entraron en la central nuclear de Cofrentes y escalaron a una de las torres de refrigeraciÛn. En esa acciÛn pintaron en la torre de refrigeraciÛn el mensaje ìPeligro Nuclearî para exigir que no se renovara la licencia para que siguiese operando. Pocos dÌas despuÈs, un 11 de marzo como hoy, en JapÛn, la Central nuclear de Fukushima pasaba a la historia por sufrir el peor desastre nuclear desde ChernÛbil en 1986.rrDespuÈs de una dÈcada, volvemos al lugar de los hechos para exigir, una vez m·s, que no se renueve la licencia de Cofrentes porque si algo hemos aprendido en este tiempo, es que que las nucleares son instalaciones envejecidas y que no las necesitamos para mantener la seguridad del suministro; y por lo tanto, no debemos renovar sus licencias sin, adem·s, la participaciÛn de la ciudadanÌa en la toma de decisiones (algo que sÌ se pide para cualquier pequeÒa instalaciÛn energÈtica y renovable).r©Greenpeace/Pedro Armestrerr©Greenpeace Handout/Pedro ARMESTRE - No sales - No Archives - Editorial Use Only - Free use only for 14 days after release. Photo provided by GREENPEACE, distributed handout photo to be used only to illustrate news reporting or commentary on the facts or events depicted in this image.

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Activistas de Greenpeace se encadenan en el acceso a la central nuclear de Cofrentes para pedir al Gobierno su cierre definitivo. Coincidiendo con el décimo aniversario del accidente de Fukushima, la organización ecologista demanda al Gobierno que no repita el error cometido hace una década al conceder una nueva licencia de funcionamiento a la central, que expira el próximo 20 de marzo.

«Hoy no es un día cualquiera: hace una década, en febrero de 2011, una veintena de activistas de Greenpeace entraron en la central nuclear de Cofrentes y escalaron a una de las torres de refrigeración. En esa acción pintaron en la torre de refrigeración el mensaje “Peligro Nuclear” para exigir que no se renovara la licencia para que siguiese operando. Pocos días después, un 11 de marzo como hoy, en Japón, la Central nuclear de Fukushima pasaba a la historia por sufrir el peor desastre nuclear desde Chernóbil en 1986» añaden desde Greenpeace.

«Después de una década, volvemos al lugar de los hechos para exigir, una vez más, que no se renueve la licencia de Cofrentes porque si algo hemos aprendido en este tiempo, es que que las nucleares son instalaciones envejecidas y que no las necesitamos para mantener la seguridad del suministro; y por lo tanto, no debemos renovar sus licencias sin, además, la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones (algo que sí se pide para cualquier pequeña instalación energética y renovable)» finalizan desde la organización ecologista.

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