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Los vecinos exteriorizaron el mismo enfado, indignación, frustración y sentimiento de abandono que los conciudadanos de Paiporta expresaron ante los Reyes, Sánchez y Mazón.
Los vecinos congregados ante las puertas del Ayuntamiento vitorearon y aplaudieron cada vez que transitaban por la zona tractores con voluntarios y vecinos de las labores de limpieza.
Abucheos y gritos de «cobardes» cuando se confirmó que las primeras autoridades del Estado no visitarían el casco urbano de Chiva.



Decenas, y conforme se fue corriendo la voz por el pueblo, cientos de vecinos y vecinas de Chiva se congregaron ante las puertas de la casa consistorial de la localidad, plaza Gil Escartí y calle Doctor Nácher para recibir a los Reyes de España, Felipe y Letizia, quienes se presuponía que vendrían acampados tanto del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como del de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón.
La noticia empezó a correr como la pólvora pasadas las doce del mediodía, cuando empezaban a verse los primeros medios de comunicación, especialmente cadenas de televisión de ámbito nacional, tomando posiciones tanto en la plaza del pueblo como ante las puertas del Ayuntamiento.
Poco a poco, el número de vecinos allí congregados iba aumentando al igual que la temperatura del ambiente, que se iba caldeando y que pasadas la una de la tarde empezaba a combinar un tono entre la incertidumbre y la protesta.







Ante la tensión contenida todos los presentes, los aplausos y las muestras de apoyo fueron las primeras muestras que los vecinos empezaron a exteriorizar al paso entre los allí congregados cada uno de los tractores que atravesaban la calle Doctor Nácher conducidos por voluntarios y agricultores. «El pueblo, unido, jamás será vencido», eran algunos de los cánticos que entonaron los presentes.
Entre quienes esperaban para recibir a las autoridades locales se encontraba teniente de alcalde del Ayuntamiento de la localidad, Miguel Olmo Giménez, quien agradecía la labor de todos los voluntarios en el pueblo; así como decenas de medios de comunicación quienes íbamos recibiendo confirmaciones y desconvocatorias de una visita que, tras tener conocimiento de las protestas y los altercados que se habían producido en Paiporta, parecía que iba a tener lugar.
Unas primeras autoridades de la nación que fueron recibidas al grito de «asesinos»; que tuvieron que escuchar los gritos de dimisión de una población indignada que se siente totalmente abandona, una sensación compartida por la inmensa mayoría de ciudadanos de los municipios que han sido más duramente golpeados por la gran DANA y la posterior riada el pasado martes, 29 de octubre.



La llegada de dos dotaciones de los GRS de la Guardia Civil que acordonaron la zona para proteger a la comitiva fue recibida con aplausos; aunque su retirada, pasadas las tres de la tarde, fue despedida con silbidos y con gritos de cobardes, no dirigidos directamente hacia los agentes, sino más bien hacia unas autoridades que no se atrevieron a visitar Chiva ante la respuesta con la que fueron recibidos en Paiporta.

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