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La Banda Sinfónica Municipal de València ha ofrecido un concierto inolvidable conducido por su director titular, Cristóbal Soler, en el auditorio al aire libre del paseo de San Luis este pasado viernes, 27 de septiembre. La banda eligió para la ocasión un variado programa que combinó pasodobles, zarzuelas y sinfonías clásicas, con los que la banda cautivó a los asistentes desde el primer compás.
Su director se dirigió además al público durante el recital para recordar sus grandes vínculos con el pueblo de Buñol y comarca a los que confesó sentirse «muy unido», ya que mencionó a dos de sus «grandes maestros y referentes, como lo fueron los directores José María Cervera Collado y José Ferriz, quienes fueron para no sólo dos grandes maestros sino también dos personas que me enseñaron y me ayudaron mucho».
El director recordó también que en la Banda Municipal de Valencia se integran nueve profesores y profesoras de Buñol que provienen de ambas formaciones musicales locales: el Centro Instructivo Musical «La Armónica» y la Sociedad Musical «La Artística», cuyos presidentes, Mises y Reinas asistieron además a la velada, al igual que las autoridades locales, encabezadas por la alcaldesa, Virginia Sanz; junto al coordinador de Estrategias, Estudios y Proyectos del Ayuntamiento de València, Manuel Tomás; así como el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, José Luis Moreno Maicas.
Los profesores formados en «La Armonica» Leandro Tello, José Tello, Pedro Criado, Miguel Vallés, José Santos y Juan Carrascosa; además de Fina Sáez, Jesús Perelló y José Luis Ramón, formados en «La Artística», fueron nombrados todos ellos por Cristóbal Soler en el transcurso del recital bandístico.
La velada comenzó a las 22,00 horas con el vibrante pasodoble Goya, del compositor Julián Palanca, una obra llena de energía que marcó el tono festivo de la noche. A continuación, la banda interpretó la Segunda fantasía de la zarzuela Katiuska, de Pablo Sorozábal, seguida de la fantasía de El Barberillo de Lavapiés, del maestro Francisco A. Barbieri, transportando al público al vibrante mundo de la música española.
Tras una breve pausa, la segunda parte del concierto se centró en la magistral Sinfonía nº 9 en mi menor «Desde el Nuevo Mundo», del compositor checo Antonín Dvorak. La interpretación de los cuatro movimientos de esta obra maestra, que evoca tanto la nostalgia como la esperanza, fue uno de los momentos más emocionantes de la noche, despertando largos aplausos del público a su conclusión.
El concierto fue un deleite para los amantes de la música de banda, que disfrutaron de una combinación de tradición y grandes clásicos internacionales, en una noche que permanecerá en el recuerdo de todos los asistentes y que se cerró con la interpertación, fuera de programa, del Himno a Buñol, de Guzmán Cárcel y Manuel Chillida, que fue interpretado a modo de bis por la banda. Informa, Miguel A. Pallás.





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